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LA REFORMA
DEL SISTEMA DE SALUD EN LA ARGENTINA.
I.Introducciòn.
II.Antecedentes Históricos:
1.El
Seguro Social:
2.El financiamiento del Sistema:
e)El Mercado de la salud actual en la Argentina3
1. Carenciados desocupados y empleo informal:
2. Jubilados y Pensionados.
3. Empleados privados en relación de dependencia
Empleados públicos y Personal Militar y policial:
4. Empleados fuera de convenio- empresarios y profesionales
independientes.
5. Gasto público en salud:
6. Otras Estadísticas a tener en cuenta:
III.La experiencia americana:9
1.
Un ejemplo de nacimiento de las Aseguradoras Privadas : La historia de Káiser
Permanente:
2. Medicare y Medicaid en los Estados Unidos:10
IV.Qué es el MANAGED CARE:
1.Como se instrumentó el Managed care en Estados Unidos:
1. El Médico de atención primaria :
2. Las guías de prácticas:
3. Medicina preventiva:
4. Alternativas a la internación:
2.
La importancia del Managed care en EE.UU. y su incorporación por las
HMO:
1996Las formas de seguro en EE.UU. Su aparición
en la República Argentina
1. Evolución en Estados Unidos:
2. El Mercado Argentino:
4.
El managed care y las Obras Sociales Argentinas:
5.Diferencias entre Obras sociales y medicina prepaga nacional.
6.La Crisis de los modelos de salud en el mundo y en la
República Argentina:18
1. El crecimiento demográfico:
Factores que influyen en la salud y su inversión respectiva:
1. La crisis en nuestro país:
8. El Programa Médico Obligatorio como Primer Modelo prestacional en el país:
V.El
Futuro de las relaciones entre Obras Sociales y Prepagos y empresas de salud
transnacionales.
VI.LA APUESTA FINAL:
1.Los futuros operadores de salud en la Argentina:
VII.Conclusiones:
1.
La Privatización en la Seguridad social:24
I. Introducciòn.
Según
la Organización Mundial de la Salud, ésta última, «
es un estado completo de bienestar físico, mental y social y no
simplemente la ausencia de afecciones o enfermedades»
De este modo, la salud es a nuestro juicio un derecho
natural, primario, inalienable e igualitario. Natural porque es propio de
la naturaleza humana; primario porque forma parte del basamento primigenio
de la convivencia social ; inalienable porque ningún integrante de
la sociedad puede ser limitado en dicho derecho y por último igualitario,
porque con total independencia a las condiciones sociales, culturales, económicas,
todos tienen derecho y deben gozar de igual antención en la salud.
La salud, nace así como un derecho del hombre,
social por naturaleza y organizado jurídicamente tras la idea del
Estado, encargada de brindar dicha protección, como el resultado de
una acción solidaria y justa entre todos los miembros de esa sociedad.
Todos estamos expuestos a la pérdida de salud,
cualquiera sea la actividad o el nivel dentro de la estructura socio económica
y todos tenemos derecho a que el Estado nos brinde una respuesta.
En nuestro país, la atención de la salud
ha recibido la preocupación de tres sectores bien definidos: el público,
el privado y las obras sociales.
En cuanto a su financiación, sus fuentes han
sido de diversa índole, aunque tras su consideración como contingencia
social y siguiendo el mismo modelo bismarkiano sobre el que se inspiraron
la mayor parte de las legislaciones americanas, la financiación fue
sostenida por los aportes de empleadores y trabajadores, agregándose
los impuestos, en el sostenimiento de la salud pública junto con otros
aportes de la solidaridad comunitaria y financiamiento particular.
Hoy la crisis tanto de sus sitemas de financiación
como la eficacia de sus prestaciones, puso a la salud en las prioridades
del Estado, junto con nuestro Sistema de Jubilaciones y Pensiones, y la atención
de los riesgos derivados del trabajo. Sin embargo, a poco de examinar el
tema en cuestión , esa prioridad, al igual que las otras nombradas,
no tuvieron en mira a sus beneficiarios o algo peor aún, quedaron
vacías de la única finalidad que las sostiene, esto es, cubrir
tales contingencias sociales. Por el contrario, con cierta amargura observamos
que el común denominador es estrictamente económico. Que la
prioridad, ni siquiera fue planteada por el mismo Estado, sino por Organismos
Internacionales de crédito, que vieron en la financiación de
dichos sistemas, motores económicos aptos para la iniciativa privada
y la especulación financiera internacional y en el mejor de los casos,
la inversión productiva de las «transnacionales de la salud».
Paradojicamente, la reforma del sistema de jubilaciones
y pensiones, como la modificación en el sistema de prevención
y reparación de los riesgos del trabajo y ahora la apertura y privatización
del sistema de salud , no son otra cosa que los tres grandes «mega
negocios» de la economía de mercado.
Veremos a lo largo de este trabajo, como los sistemas
de costos, la preocupación por el marketing y la avidez de rentabilidad,
son las únicas fronteras de la salud en nuestro país.
Como la transformación del paciente en cliente
de salud, olvida los gravísimos problemas estructurales en la prevención
y la atención de la salud en la República Argentina, depositando
en la desregulación y en el mercado, la solución de nuestros
problemas.
II. Antecedentes Históricos: Nuestra Constitución Nacional, en el preámbulo nos asegura el «... promover el bienestar general ...» y en su art. 14 bis, legisló sobre el seguro social obligatorio y la protección integral de la familia., asegurando los beneficios de la seguridad social, que tendrán carácter de integral e irrenunciable.
A su vez, distintos instrumentos internacionales, incorporados expresamente a la letra constitucional luego de la reforma sufrida en el año 1994, aseguran este derecho inalienable a la salud. A modo de ejemplo citaremos la misma Constitución de la Organización Mundial de la salud, donde ésta pasó a ser un nuevo derecho social, declarando que «el goce del grado máximo de salud es uno de los derechos fundamentales de todo ser humano». Ese mismo derecho, es recogido en la declaración universal de derechos humanos (1948) como un componente del derecho a «un nivel de vida adecuado»art. 25-1-. Lo mismo ocurre con el Pacto internacional de derechos económicos, sociales y culturales (1966), donde existe un reconocimiento del derecho de «toda persona al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental» (art. 12-1).
En estricta referencia a lo niños y su derecho a desarrollarse en buen estado de salud, tenemos la declaración de los derechos del niño (1959 , principios 2 y 4),.
En cuanto a América, la declaración de los principios sociales de América de 1945 y la Carta de la organización de los Estados Americanos (art. 43 inc. B), son muestran elocuentes en el mismo sentido.
En nuestro país, la cobertura de la contingencia de enfermedad se brindó a través de instituciones públicas, de las mutualidades , del sector privado y del régimen de obras sociales.
Hasta 1943, los primeros y principales esfuerzos de la Argentina, surgieron del poder administrador público local, con hospitales públicos que intentaban brindar respuesta a los sectores de mas bajos recursos. Sin embargo, entre 1943 y 1955, se asistió a una gran centralización administrativa, con la creación del Consejo Nacional de Salud Pública, que años después se transformará en el Departamento Nacional de Higiene, dependiente del Ministerio del Interior.
En 1923 se lleva a cabo la Primera Conferencia Sanitaria Nacional con el objeto de fijar una política sanitaria a nivel nacional. Recién a través del Decreto 12.311 (20 años después) se crea la Dirección Nacional de Salud Pública, con la misión de hacerse cargo de la atención de la salud del pueblo de la República.
Según datos del censo de 1914 había 3.500 médicos en el país. En 1910 la proporción de camas por habitante era de 1 cada 98, que se distribuían en el 81,50 % del sistema público, 11,20 % de los hospitales de las colectividades y el 7,30% de las clínicas privadas.
Recién en 1949, mediante Ley 13.529 se crea el Ministerio de Salud Pública, con una expansión acelerada de la infraestructura en salud (se pasó de 66.300 camas en 1946 a 134.218 en 1954), duplicándose el presupuesto y también el gasto.-
Sin embargo, a partir de 1960 se inicia una progresiva disminución de la responsabilidad pública en el cuidado de la salud, comenzando el proceso de la «privatización de la medicina» y la aparición de las Obras Sociales.
Precisamente durante este período, surge a instancias del Movimiento Obrero y mediante el instrumento de los convenios colectivos de trabajo, cláusulas obligacionales por las cuales el sector patronal se comprometía a aportar para financiar la asistencia médica de sus trabajadores y sus familias.
De este modo, nacieron las obras sociales creadas por las asociaciones profesionales de trabajadores, mediante el aporte de empleadores y trabajadores nucleados en la actividad privada.
Por su parte, en el ámbito de la administración pública, también se fueron organizando obras sociales similares, a las que se suman otras tantas creadas por imperio de la ley ( ferroviarios, ley 18.290, vidrio, ley 18.299; bancarios, ley 19.322; seguros, ley 19.518; carne, ley 18.257, etc.).-
Este desarrollo además de su generalización, también hizo notar la desigualdad económica de las distintas actividades y en consecuencia la traslación de la misma en la capacidad económica y financiera de las obras sociales creadas. Precisamente para equilibrar el sistema, se creo a través de la ley 18.610 un fondo solidario de redistribución, además de la generalización de su financiamiento con contribuciones y aportes por parte de trabajadores y empleadores, que fueron mínimos y obligatorios para todo el sistema.
Esta suerte de estatización del sistema, no hizo otra cosa, que el Estado asumiera su responsabilidad en esta contingencia social, a través de las obras sociales, al menos para un importante sector de la sociedad, esto es, la población económicamente activa y en relación de dependencia.
En la actualidad, estas entidades se encuentran reguladas por la ley 23.660, constituyéndose en agentes naturales del seguro de salud instituido en nuestro país a partir de 1983 con la ley 23.661.
1. El Seguro Social:
Ya
la convención Constituyente de 1957 incluyó el «... seguro
social obligatorio a cargo de entidades nacionales o provinciales con autonomía
financiera y económica, administradas por los interesados con participación
estatal y sin superposición de aportes.
Sin embargo, « pese a las grandes esperanzas
que la Convención Constituyente fundaba en el seguro social obligatorio,
éste ... no fue implementado integralmente por el legislador ordinario.
Se ha producido así un verdadero fraude político al mensaje
constitucional»
En nuestro país, precisamente como instrumento
de la seguridad social y para brindar una cobertura a la contingencia que
afecta la salud del hombre, se sancionaron las leyes de obras sociales y
del seguro social, con el objeto de prevenir la enfermedad y una vez presentada,
producir su rehabilitación física y psíquica del afectado.
El art. 2 de la ley 23.661 de Seguro de salud, establece:
«El seguro tendrá como objetivo fundamental proveer el
otorgamiento de prestaciones de salud igualitarias, integrales y humanizadas,
tendientes a la promoción, protección, recuperación
y rehabilitación de la salud...», asegurando en el art.
1 la creación del sistema para asegurar el «... pleno
goce del derecho a la salud...»
2. El financiamiento del Sistema:
Este
sistema Nacional del Seguro de Salud, posee distintas fuentes de financiamiento,
en virtud de encontrarse articulado en varios subsistemas que operan en conjunto
en nuestra sociedad.
Por ejemplo, partiendo de los sectores que llevan
a cabo las prestaciones de salud, tenemos tres grupos principales:
a) El público, sea nacional, provincial o municipal, a través del Hospital Público y gratuito y PAMI .
b) El privado, a través de empresas de medicina pre paga, clínicas, sanatorios, centros de diagnóstico, etc.
c) Las obras sociales, tanto sindicales, como estatales o mixtas, con atención a la población económicamente activa y en relación de dependencia. Naturalmente, cada uno de los sectores descriptos, poseen distintas fuentes de financiamiento, a las que el seguro de salud, describe como:
a) La cobertura de prestaciones que tienen que dar las obras sociales, con recursos aportados por los empleadores y trabajadores.
b) Los aportes que se determinan en el Presupuesto General de la Nación. (aportes provenientes de las rentas generales.).
c) Los aportes del fondo solidario de redistribución a que ya hemos hecho referencia.
d) Aunque no mencionado en la ley, el aporte individual, de aquellos que en forma directa hacen frente a la contingencia (empleadores, autónomos, profesionales, etc.).
e) El Mercado de la salud actual en la Argentina Con las aclaraciones apuntadas, estamos en condiciones de presentar a nivel estadístico, cómo se compone el mercado de la salud en la República Argentina:
1. Carenciados desocupados y empleo informal:
Su atención
se realiza mediante el Hospital Público, involucrando alrededor de
12 millones de personas, cuyo número crece día a día.
2. Jubilados y Pensionados.
Su atención
se realiza mediante el INSTITUTO NACIONAL DE SERVICIOS SOCIALES PARA JUBILADOS
Y PENSIONADOS INSSJyP- (PAMI), involucrando alrededor de 4 millones
trescientos mil afiliados, con un presupuesto que a variado entre los 2.500
a 3.000 millones de dólares al año, equivalentes al 0.73 al
0.86 % del PBI.
3. Empleados privados en relación de dependencia Empleados públicos y Personal Militar y policial:
Su atención se realiza a través de:
ü Obras sociales sindicales, estatales y mixtas, involucrando alrededor de 12 millones quinientos mil afiliados.
ü Obras Sociales provinciales y Municipales, con 5 millones de afiliados.
Ambos sistemas
involucran un presupuesto de alrededor de 3.500 millones de dólares
al año, en el caso del primer tipo de Obras Sociales y un gasto que
en conjunto representa alrededor del 1.83 al 2.14 % del P.B.I.
4. Empleados fuera de convenio- empresarios y profesionales independientes.
Su atención
está a cargo de cerca de 200 empresas de medicina prepaga, con cerca
de 2 millones quinientos mil afiliados, conjuntamente con cerca de 24 Obras
sociales de Personal de dirección con cerca de un millón de
afiliados.
5. Gasto público en salud: El total de personas cubiertas a nivel país tomados en las estadísticas precedentes, es de alrededor de 36.800.000 personas , tomando un 10 % de superposición con doble cobertura.
El gasto público en salud ha evolucionado entre 4.15 al 5 % del P.B.I.
6. Otras Estadísticas a tener en cuenta:
Según
recientes informes de la Superintendencia de Salud, podemos extraer algunos
otros resultados de interés para nuestra investigación:
Población atendida total
22,1 millones de beneficiarios.
ü OO.SS de empresas y Pers. De direcc. 1.2
ü Medicina prepaga 2.2
ü PAMI 4.2
ü OO.SS provinciales 5.2
ü OO.SS sindicales 9.3 Salud en América:
PAIS Gastos en salud Gasto en salud Expect Vida
Per cápita
como % PBI en años.
EE.UU. 4403 14.1 77
Canadá 1931 9.1 78
Argentina 675 7.3 73
Chile 364 6.2 72
Uruguay 318 5.7 73
Venezuela 293 6.5 71
Brasil 288 5.8 67
México 171 3.8 72
Colombia 146 5.7 70
Recursos en millones de dólares:
ü OO.SS de empresas y pers. Direcc. 550
ü OO.SS Provinciales 1.500
ü Medicina prepaga 2.000
ü OO.SS Sindicales 2.750
ü PAMI 2.400 Prestadores de salud:
ü O.S. Sindicales 280
ü O.S. de Dirección 24
ü O.S. de empresas 23
ü O.S. Provinciales 23
ü O.S. Especiales 38
ü Pami 1
ü Prepagas 160
ü Planes de Clin y Sant 90 Los datos precedentes, nos permiten construir un resúmen actual del sistema:
Prestador Cantidad Gasto en Millones de
Mill.
Dól. Personas atendidas
O.S.Sindicales 280 2750 9,3
O.S.Provinciales 23 1500 5,2
PAMI 1 2400 4,2
______________ ______ _______ _______
Mercado sujeto a desregulación 6650 18,7
-Ingreso de Transnacionales-
Medicina Prepaga 160 2000 1,2
O.S. de Dirección 24 550 2,2
______________ _______ ________ ________
Poco interés por 2550 3,4
La alta competencia y dinero comprometido.
Así presentados los mismos datos estadísticos
nos brindan la dimensión y el interés demostrado por las transnacionales
en el Mercado de la Salud. Es decir, existe en la República Argentina
un mercado cautivo de cerca de 7000 millones de dólares al año,
en manos de entidades cuasi-públicas (las Obras Sociales), que reclaman
una transformación y ofrecen múltiples flancos a las tentaciones
salvadoras de la privatización.
A la par, existe otro sector, el privado, dónde
existe un alto grado de competencia y dónde precisamente las empresas
transnacionales no pretenden competir, dado la dificultad de competencia
y lo poco atractivo de las fronteras económicas (no mas de 2000 millones
de dólares al año).
Sin embargo, hay un gran olvidado en el análisis.
Nada mas y nada menos que el Hospital Público, con una población
carenciada de mas de 10 millones de personas. Es este pues, el sector 0residual
donde seguramente iran a parar los desalojados de los sistemas anteriores.
Veremos a continuación, cómo ya comenzó
el posicionamiento y competencia del mercado analizado, dónde cada
vez escuchamos menos hablar de SALUD.
III. La experiencia americana: En la Constitución norteamericana no se establecía explícitamente la función de asegurar la salud para todos los ciudadanos, predominando el concepto de la salud individual por lo menos hasta la segunda década del siglo XX.-
Recién a partir de 1920, tanto el Gobierno Federal como los Gobiernos estaduales, comenzaron a preocuparse de la salud pública, al menos en financiar parte del gasto del mismo, controlar su calidad y muy pocas veces prestar dichos servicios.
Los grandes prestadores de servicios son los hospitales privados y las Aseguradoras de Salud privadas.-
Recién a partir de 1965, el Gobierno Federal implementó dos programas gubernamentales para solventar y brindar prestaciones de salud. Ellos son el Medicare y Medicaid.
1. Un ejemplo de nacimiento de las Aseguradoras Privadas : La historia de Káiser Permanente: En 1938 el industrial Henry Káiser, gana un contrato para construir una represa y le solicita al Dr. Sydney Garfield, quién ya poseía experiencia en el tema, la organización de un sistema de salud para sus empleados.
Con posterioridad, los mismos ex empleados piden mantener ese sistema de salud, abriéndose el plan al público, con una inscripción al año 1996 de 7,4 millones de personas fundándose KAISER PERMANENTE INTERNATIONAL, con funcionamiento en 17 Estados de EE.UU., 9000 médicos y 7000 camas.
Su organización se concentró en una sociedad entre médicos y administradores, que se ha extendido a todo el mundo, con una empresa TRANSNACIONAL.
Este simple ejemplo nos muestra cómo se fueron conformando las aseguradoras de salud en EEUU, juntamente con Cias. De Seguros que comenzaron a incursionar en las prestaciones de salud.
2. Medicare y Medicaid en los Estados Unidos: MEDICARE es un programa Federal establecido en 1965 para la gente mayor de 65 años, extendiéndose en 1972 a los discapacitados y enfermos renales, cubriendo actualmente a 38 millones de personas, con financiamiento por impuestos y primas pagadas por los beneficiarios.
En cuanto a los beneficios está compuesto por dos partes: Un seguro hospitalario y un seguro médico suplementario.
En cuanto a la incorporación, los beneficiarios quedan automáticamente inscriptos al cumplir los 65 años, desembolsando directamente Medicare los gastos hospitalarios, internaciones domiciliarias y hospicios.
En cambio, para la cobertura adicional seguro médico suplementario- , su financiación se realiza a través de una prima mensual y copagos obligatorios, incluyendo en dicha cobertura servicios médicos, laboratorio, exámenes de diagnóstico, equipamiento médico, medicamentos intravenosos, prácticas y cirugías ambulatorias.
En cuanto al modelo prestacional, su pago es por prestación, con libertad de elección del prestador por el beneficiario, a través de tablas de precios preestablecidos. Sus principales prestadores son las HMOs (Organizaciones parael Mantenimiento de la Salud), equivalentes cercanos de nuestras Obras Sociales.-pero privadas-
Para una idea del financiamiento, el seguro hospitalario se financia con un impuesto del 1,45 % pagado por el empleado y el empleador, mientras que el seguro suplementario por primas pagadas por los beneficiarios son de alrededor de 42, 50 dólares en 1996 y partidas de rentas generales.
Para concluir ideas comparativas con nuestro sistema de salud.
Gastos en Salud como % del PBI
EE.UU.
14 %
Argentina 7.2 % (1993)
Gastos Medicare/PAMI como % del PBI
EE.UU.
2,6%
Argentina 0,9%
Población mayor de 65 años, 1995 en %
EE.UU.
12,5%
Argentina 9,5%
Gasto del Programa en 1995:
Medicare:
190.600 millones.
PAMI: 2.400 millones.
Cobertura del Programa en 1995:
Medicare:
38 millones de beneficiarios.
PAMI: 4,2 millones de beneficiarios.
Gasto per cápita, 1995:
Medicare:
$ 4978
PAMI : $ 564
El programa MEDICAID, también es un
programa federal establecido en 1965, que cubre también alrededor
40 millones de personas, proveyendo cuidado agudo y de largo plazo a individuos
de bajos ingresos, con financiación a través de impuestos.
Los administradores del Programa son los Estados, que
deben cumplir con requerimientos mínimos para recibir los fondos del
Estado Federal.
Los servicios cubiertos, abarcan la hospitalización,
servicios ambulatorios, médicos de laboratorio, exámenes de
diagnóstico, vacunas, cuidado prenatal, etc.
Actualmente, Medicaid es el mayor asegurador de cuidado
de largo plazo para los estadounidenses. Cubre el 68 % de los pacientes en
casas de enfermería.
Sus debilidades:
ü Deja cerca de 40 millones de estadounidenses sin cobertura, dado que solo cubre a ciertos ingresos o categorías.
ü Los reembolsos a los prestadores son extremadamente bajos.
IV. Qué es el MANAGED CARE: La salud en Estados Unidos evolucionó al igual que como veremos en nuestro país, en el manejo de sus recursos con una evolución clara en sus sistemas de prestación:
El primer paso fue el pasaje del pago por prestación a la Capitación:
Tal forma surgió como respuesta a los permanentes incrementos de costos, por variaciones de precio y cantidad, fijando de este modo el costo a través de cápitas en detrimento claro está de la calidad prestacional.
La nueva propuesta, es un cambio de la Capitación al Managed care.
Visto de este modo el Managed care es un grupo de técnicas usadas por los compradores de servicios de salud para administrar los costos influenciando la decisión en un análisis caso por caso en referencia a la razonabilidad del procedimiento en forma previa a su provisión. Es decir, no es otra cosa que una TECNICA PARA CONTENER EL GASTO.
En general es la mezcla de dos conceptos:
1) Controlar el costo de los servicios mediante negociaciones basadas en poder de compra, uso de incentivos y riesgos y elección de prestadores costo-eficientes.
2) Administrar la cantidad de servicios profesionales, el volumen de los exámenes y la hospitalización de los pacientes en forma tal que no se reduzca la calidad médica, pero se asignen los recursos apropiadamente. La idea central del modelo es que:
1) El financiador tenga participación activa en el proceso prestacional.
2) Los médicos sean también administradores de los recursos, compartiendo riesgos y beneficios financieros.
3) Se promocione la salud a través de la medicina preventiva y la identificación temprana.
4) Se logre así una medicina costo-eficiente y en particular, alta calidad y amplia cobertura al menor costo.-
1. Como se instrumentó el Managed care en Estados Unidos:
Fundamentalmente
a través de las siguientes técnicas:
1. Médicos de atención primaria..
2. Riesgo compartido.
3. Guías de atención.
4. Medicina Preventiva.
5. Alternativas de internación.
1. El Médico de atención primaria : Estos profesionales son la base del sistema, cuyo perfil amplio bio-psico-social- les debe permitir resolver por lo menos el 80% de la demanda de salud, con una alta dedicación, gran experiencia en diagnósticos, transformándose en los primeros administradores del recurso.
Son los llamados médicos de familia en nuestro país, en general, clínicos, pediatras y ginecólogos.-
En el Managed care, estos médicos son los únicos que producen la derivación de los pacientes al especialista, pudiendo interconsultar con los mismos sin derivar al paciente.
La remuneración de estos profesionales, utilizan indicadores de desempeño, tales como calidad funcional (satisfacción del paciente) CF-, calidad técnica (revisión de registros médicos) CT- y eficiencia E- (utilización de recursos) y una remuneración base conforme al volumen de pacientes Q- y características personales del profesional (sexo, edad, zona de actuación, etc.) C-.-
De este modo la remuneración del médico sería algo como: R=F (Q,C,CF,CT,E).-
2. Las guías de prácticas:
Son enfoques
sugeridos para la práctica médica, basados en el conocimiento
y el consenso de la comunidad médica. (ej. frente a determinado diagnóstico,
ya existe un tratamiento autorizado.).
Cerca del 63 % de las HMO las utilizan.
3. Medicina preventiva:
Ejemplos
de programas ofrecidos por las HMO en EE.UU.:
98% dejar de fumar.
97% Administración del Stress.
91% Ejercicios físicos.
91% Control Presión arterial.
87% Abuso de drogas/alcohol.
85% Chequeo periódico.
82% Educación para el SIDA.
82% Reducción de riesgo de Cáncer.
4. Alternativas a la internación: El objetivo del planteo es reducir con ello la estadía promedio de internación transfiriendo al paciente a otra localización tan pronto como sea clínicamente posible. Los lugares alternativos, son:
ü Enfermerías.
ü Centros de rehabilitación.
ü Internación domiciliaria.
2. La importancia del Managed care en EE.UU. y su incorporación por las HMO: Las HMO en su inmensa mayoría incorporaron el managed care en sus procesos, lo que les permitió un inmenso crecimiento en población atendida a través de un modelo de mayor crecimiento con el mejor costo. Esto permitió incluso que las HMO incorporaran afiliados de MEDICARE y MEDICAID, por la baja de sus costos para los empleadores y el Estado.
Para darnos una idea del crecimiento de la población cubierta por las HMOs en EE.UU., basta con la siguiente estadística:
Año Millones de personas
1976 6
1980 9,1
1985 18,9
1990 36,5
1995 56
Cantidad de HMOs
Año Número.
1976 175
1980 236
1985 393
1990 566
1995 591
1996 Las formas de seguro en EE.UU. Su aparición en la República Argentina
1. Evolución en Estados Unidos:
La primera
forma de seguro en EE.UU. fue conocida como «de indemnización»,
de acuerdo a un baremo específico y consistente en indemnizaciones
establecidas en porcentajes de los gastos efectivamente realizados (ej. 80%),
luego de la aplicación de alguna franquicia inicial. (estipulada por
evento o por individuo ), con límites generalmente altos de cobertura.
Además del seguro mencionado, comenzaron a aparecer
las variantes que «prestaban el servicio en lugar de indemnización»,
apareciendo las HMOs Health Maintenance Organizations-, con lo cual,
el contrato de seguro pasa a garantizar la provisión de ciertos servicios
médicos sin referencia a los gastos, para lo cual las HMOs, realizan
contratos con los prestadores médicos para acordar sus precios y estableciéndose
un co-pago para ciertas prácticas.
También aparecen las Ppos (Preferred Provider
Organizations) que a diferencias de las HMOs, reembolsan la totalidad de
los gastos realizados dentro de la red propia de prestadores y parcialmente
en prestadores fuera de la red (con límites máximos o franquicias).
Es precisamente en la evolución de estas relaciones
entre HMOs con las prestadoras, dónde aparece el concepto del «Manage
Care» (o asistencia controlada) y el llamado médico de cabecera
o familia (gate keeper).
2. El Mercado Argentino:
En cambio
en el Mercado Argentino, tenemos las empresas de medicina prepaga, que no
permiten ninguna posibilidad de elección de prestadores fuera de la
red, con libre elección dentro de la misma y solo algunas con reembolso
con topes en prestadores fuera de la red.
Sin embargo, nuestro mercado posee las Cias. Aseguradoras,
que hasta el momento poseen actividad muy limitada, en el marco de la cobertura
de la salud, limitándose solo a coberturas suplementarias y reaseguros
de otros agentes de salud.
La ampliación de las aseguradoras de salud
en nuestro país a través de una desregulación total
del mercado, permitiría también ofrecer en el mercado «SEGUROS
MEDICOS PRIVADOS», de muy variados tipos de cobertura.
Es mas, las modalidades de indemnización podrían
ser en dinero (reembolsos) o en prestaciones y éstos últimos
en planes abiertos o cerrados, cuya comercialización podría
ser realizada a través de Agentes de seguro tradicionales, Bancos
y tarjetas de crédito o en forma directa a los empleadores.
Es decir, que en una propuesta a mediano o largo plazo,
donde se logre la libre competencia entre todos los operadores de salud
, no es de extrañar que las Compañías de Seguros también
tengan un lugar predominante.
4. El managed care y las Obras Sociales Argentinas: Las obras sociales ya tienen población cautiva a través de la afiliación obligatoria. El sistema de este modo les permitiría lograr:
ü Calidad estandarizada y controlada.
ü Costos controlados.
ü Las prepara para competir en el mercado. Ahora bien, quién tiene el conocimiento y manejo de las técnicas del MANAGED CARE.?
La respuesta precisamente comienza a descubrir el papel de las TRANSNACIONALES de la salud en nuestro país. Son ellas y solo ellas, las únicas capaces hoy de afrontar semejante desafío económico, al punto de desplazar casi totalmente a la medicina prepaga nacional, educada bajo otros parámetros económicos competencia controlada- y fundamentalmente con otra conformación prestacional.-
5. Diferencias entre Obras sociales y medicina prepaga nacional.
Para
poder entender la conformación prestacional de la medicina pre paga
en nuestro país, resulta mas que ejemplificativo el siguiente cuadro
comparativo:
OBRAS SOCIALES MEDICINA PREPAGA
Aporte obligatorio
Afiliación voluntaria.
Cobertura colectiva y de cobertura individual y
de
Largo plazo. Corto plazo.
Todos acceden a iguales benef. Planes según
aporte.
No hay carencias ni exclusiones Tienen carencias y
exclu.
Deben cumplir con un Programa No deben cumplir
Médico obligatorio.
No existe selección de riesgo Seleccionan
por riesgo
(oblig. De aceptar afiliaciones ) (examen med. Pre
inscrip.)
Sistema de seg. Solidario Sist. de seg. Individual.
No hay fines de lucro Hay fines de lucro.
Las ventajas de la medicina prepaga, es que gozan de
una buena imagen en la población, algunas poseen poder monopólico
con importantes redes de prestadores, algunas incluso con grandes centros
sanatoriales propios. Fuera de ello, poseen mecanismos administrativos ágiles
y una muy amplia experiencia y know-how del negocio de la salud y fundamentalmente
acostumbradas a vender en mercados competitivos.
La propuesta hacia el paciente, es ser tratados como
clientes. En un artículo aparecido en el diario LA NACION el 10/11/93,
atribuído a Carlos S. Abad , se argumentaba que tanto en el ámbito
de la salud pública como privada, se suponía que una empresa
solo debía asegurar la calidad asistencial. Pero la sola idea de pensar
en sus usuarios como clientes sonaba como una transgresión a la ética
médica. Sin embargo, el paciente hoy ya no es un huérfano desinformado,
sino que está al tanto de la tecnología médica, la biotécnica
etc.. De este modo, el paciente ya no es mas aquel que se entrega a su dios-médico,
sino que es un CLIENTE QUE EXIGE.
La propuesta ideal, sería algo así como
«Una atención integral, con gerenciamiento único y normas
de corresponsabilidad entre todos los actores y niveles de atención
de la salud, con fuerte impulso a la prevención y el médico
de familia, con libertad de poder elegir dentro de una red prestadora amplia
y con garantía de calidad.»
El motor del modelo no es otro que « El médico
de familia «, no como un médico de primer nivel, sino como vínculo
de la persona con la salud, transformándose en el auditor de confianza
del paciente, al ser la puerta de entrada al sistema.
El resultado: Reducción del precio conteniendo
el costo por eficiencia. (el famoso manged care, que veíamos en
el modelo americano).
6. La Crisis de los modelos de salud en el mundo y en la República Argentina:
1. El crecimiento demográfico: La evolución en el crecimiento demográfico mundial producido por el impacto tecnológico en materia de salud, ha sido uno de los detonante mas importante en la crisis de los modelos de salud imperantes en las últimas décadas. Veamos el siguiente dato estadístico para tomar una noción del creciente problema que plantea el mismo:
1 billón de personas en 1930
2 billones de personas en 1925 (después de 95 años)
3 billones de personas en 1960 (después de 35 años)
4 billones de personas en 1975 (después de tan solo 15 años)
5 billones de personas en 1988 (solo después de 13 años)
8 billones de personas estimadas para el 2020.
Ahora bien, este dato es solo una parte de los condicionantes de la crisis actual. Veamos algunos otros de igual peso o interés:
ü Ingreso en la economía de mercado o neoliberalismo.
ü Avance tecnológico:
ü Mundo multipolar.
ü Globalización de la economía.
ü Interconexión de los mercados de capitales.
ü Apertura de la economía.
ü Incremento del flujo de Economía. Cada uno de estos condicionantes han desembocado en serios problemas en America Latina al igual que en los mismos países desarrollados, con el siguiente resultado:
ü Crecimiento con desempleo.
ü Alta concentración económica = DESIGUALDAD.
ü Marginalidad o exclusión.
ü Hipercompetitividad.
ü Enfermedad y hambre.
ü Factores que influyen en la salud y su inversión respectiva:
En
un interesante trabajo realizado en España. , se determinaron en primer
lugar aquellos factores que contribuyen realmente a la pérdida de
salud de la población en la actualidad y correlativamente al gasto
o inversión destinada por los Estados para su prevención o
atención.
Factor
Incidencia Indecencia
Determinante en salud en gasto
BIOLOGICO
27% 6,90%
ECOLOGICO 19% 1,50%
(entorno)
CULTURAL 43% 1,60%
(estilo vida)
CUIDADOS 11% 90%
(Médicos)
Como podemos observar, no hay duda que en salud adoptamos
la solución impuesta por los bomberos, abandonando por completo la
prevención.
Dicho de otro modo, podríamos aproximarnos
a una idea si dijéramos que por cada peso que se invierte en prevención
se ahorran 250 pesos en asistencia.
1. La crisis en nuestro país: Nuestro país, no escapa en modo alguno al resto de la realidad latinoamericana, a la que se han agregado algunos problemas particulares en torno a los sistema de salud vigentes:
ü Descrédito de los funcionarios del Estado, por la gestión de los sistema de salud, ineficaces y sospechados de corrupción.
ü Descrédito de los dirigentes sindicales en el manejo de las obras sociales.
ü Excesos en los Prestadores de la salud a través de la sobrefacturación (cobrar servicios que no fueron efectivamente prestados) y la sobreprestación (realización de prácticas innecesarias o el uso indebido de aparatos y técnicas sofisticadas.- Desde el sector de la salud, se agregan:
ü Una sobre oferta de prestadores, con un sobre equipamiento según zonas geográficas, con un bajo nivel de remuneraciones de los médicos.
ü Falta de normas de calidad preestablecidas.
ü Escasos médicos preparados para desempeñarse como médicos de familia.
ü Inexistencia de recertificación médica. Desde el financiamiento:
ü La imposibilidad de financiar los sistemas de salud de la población, solo con los aportes y contribuciones de trabajadores y empleadores.
ü Los escasos recursos del Tesoro Nacional orientados a financiar el sistema de salud en la República Argentina. Este diagnóstico desembocó en una profunda crisis del sector de salud en la República Argentina, que permitió el ingreso de los modelos neoliberales propugnados por el Banco Mundial, que fueron fuertemente resistidos por el sector sindical, aunque no en la convicción de sus desaciertos sino mas bien frente al peligro de la desaparición del particular manejo monopólico de las Obras Sociales.
Este proceso de desregulación del sector, se inicia en 1991.Desde el Gobierno, se propugnó el modelo del Banco Mundial que planteaba como solución la necesidad de abrir el mercado a través de una desregulación completa en condiciones de perfecta competencia de todos los agentes de salud del mercado (empresas de medicina prepaga, compañías de seguros, mutuales, administradoras de riesgos de trabajo, multinacionales, etc.), sin la existencia de un paquete fijo de beneficios , confiando que el mercado habrá de desarrollar : a) paquetes de beneficios competitivos,
b) programas de revisión de utilización de la capacidad instalada y
c) estructuras de organización modernas, ágiles y eficientes adaptadas a la estrategia de la competencia en calidad.
De este modo, se alentó un modelo que:
ü Estableciera la obligatoriedad de un seguro de salud.
ü Eliminara gradualmente las contribuciones patronales para su funcionamiento.
ü Conformar un fondo para quienes no puedan pagar el seguro.
ü Brindar transparencia en el mercado, actuando contra las prácticas colusivas oligopólicas.- El año 1995 representó un principio de acuerdo entre los sindicatos (C.G.T.) y el gobierno, poniéndose en marcha una desregulación de carácter parcial y restringido y solo en el ámbito de las obras sociales , tendiente:
ü Evitar la doble afiliación.
ü Libre elección entre las obras sociales , impidiéndose la entrada de otros agentes a competir.
ü Elaboración de un Programa médico obligatorio para todas las obras sociales, que éstas deben cumplir bajo amenaza de fusión o desaparición.-
ü Fuerte impulso a la prevención y el médico de familia, con libertad de poder elegir dentro de una red prestadora amplia y con garantía de calidad.
ü La aparición del médico de familia., no como un médico de primer nivel, sino como vínculo de la persona con la salud, transformándose en el auditor de confianza del paciente, al ser la puerta de entrada al sistema.
8. El Programa Médico Obligatorio como Primer Modelo prestacional en el país: Mediante Resolución 247/96 del Ministerio de Salud y Acción Social de la Nación, se aprobó un PROGRAMA MEDICO OBLIGATORIO P.M.O.- para todos los Agentes del Seguro de Salud, comprendidos en el art. 1 de la ley 23.660.-
Este programa, estableció por primera vez en nuestro país un MODELO PRESTADOR de servicios de salud, basado en una atención integral que no excluyera la prevención ni la libertad de elección del paciente, garantizando las prestaciones de prevención, diagnóstico, tratamiento médico y odontológico, sin períodos de carencia, ni co-seguros o copagos fuera de los expresamente admitidos por la ley.
En segundo término, es un modelo prestacional abierto es decir que puede ampliarse voluntariamente por los Agentes del Seguro de salud o por el mismo Estado, incorporando y garantizando nuevas prestaciones.
Su primer composición son los Programas de promoción y prevención general y un primer nivel de atención primaria de la salud, con médicos generalistas, odontología preventiva, prevención de enfermedades oncológicas y plan materno infantil.
En segundo término, se encuentra la atención secundaria , cubriendo todas las modalidades de recuperación de la salud en el paciente ambulatorio o internado en todas las especialidades médicas, tanto en consultas, internación, medios de diagnóstico, traslados, prótesis y ortesis y rehabilitación. Incluso transplantes y practicas de alto costo.-
Este modelo prestacional ha servido y sirve como elemento de presión a las Obras Sociales para su ingreso en la desregulación y modernización de sus estructuras, dado que aquellas que no cumplen con dicho Programa Obligatorio, son fusionadas o eliminadas como Agentes del Seguro.
Ahora bien, pese a la obligatoriedad de dicho modelo prestacional a las Obras Sociales, no se ve la misma política en el ámbito de la Salud Pública, ni tampoco en la Salud estrictamente privada.
En efecto, desde la Salud Pública, el modelo prestacional del P.M.O es una meta que no solo no resulta obligatoria sino que es muy difícil de cumplir con los actuales niveles de financiamiento y equipamiento. Es mas, a diario observamos como el sistema es desbordado por el mayor número de personas que recurren a la asistencia pública, frente a los aumentos en los índices de desempleo.
Por su parte, desde el sector privado de las Prepagas, si bien se está intentando extender la obligatoriedad del PMO, existe una marcada resistencia dado que dicho modelo prestador posee fuertes limitaciones del riesgo a través de carencias y preexistencias que no se cubren. Igualmente, su obligatoriedad o no, pasa estrictamente por el costo de las cuotas de afiliación, que seguramente se aumentarán en el caso que dicho programa confirme su obligatoriedad.
En conclusión, mas allá de las bondades del Programa prestacional, lo cierto es que el mismo, solo ha servido como un elemento de «extorsión» a las Obras Sociales, abandonando su misión principal de constituir la meta de la Seguridad Social en nuestro país en relación a la contingencia social de la «enfermedad y prevención de la salud».
V. El Futuro de las relaciones entre Obras Sociales y Prepagos y empresas de salud transnacionales. Con motivo de la desregulación provocada a través de los decretos 84 y 683 de 1987, cerca de 150 mil titulares de planes de salud, cambiaron de entidad, frente a la posibilidad de optar libremente entre las Obras Sociales sindicales que integran el sub-sistema de Obras Sociales .-
Esta movilización provocó que las obras sociales mas chicas comenzaron a tercerizar sus servicios, firmando convenios con empresas de medicina prepaga, -primer ingreso de las transnacionales al mercado de la salud- las que de este modo eludieron la prohibición de recibir en forma directa los aportes de los trabajadores y vieron crecer su mercado.
Esta forma de ingreso de las transnacionales de la salud en el mercado de salud es importante, dado que estas empresas poseen un mercado tradicional (el ABC1), que en la práctica está saturado en un 90%.-
De este modo, en la práctica, las obras sociales, destinan el 80 % de sus aportes a la prepaga, 10% al fondo de redistribución y se quedan con el restante 10%.-
Los acuerdos mas importantes han sido con SWISS MEDICAL, SALUD, DOCTHOS, NEW YORK LIFE, MEDICUS, OMNIT, AMIL ( que está en Argentina desde 1993, con una inversión inicial de 30 millones de dólares), BLUE CROSS (americana) y EXXEL GROUP ( con una inversión mayor a los 100 millones de dólares.).
De este modo, las Prepagas aportan su marketing y sistema de gerenciamiento prestacional el famoso managed care a que hicimos referencia- y las obras sociales la recaudación cautiva por el sistema de aportes y contribuciones.
Solo algunas Obras Sociales, por el contrario ven en esta asociación la principal causa de su desaparición, motivo por el cual se niegan a tales asociaciones, apostando a la reestructuración de sus estructuras prestacionales. En especial temen que la salud a través de las Obras sociales rompa con el principio de solidaridad para comenzar a distinguir servicios por categorías según los respectivos aportes y salarios, como ya ocurre en la Obra Social para trabajadores Bancarios , en la Obra Social del Seguro, Supervisores Metalúrgicos, etc.
VI. LA APUESTA FINAL:
Argentina
es el tercer país de América con mayor gasto en salud, sin
que se traduzca en una mejora en la calidad de vida de sus habitantes.
La principal causa para algunos: la ineficiencia del
sistema.
La solución neoliberal sostenida por nuestro
país: Una desregulación total que permita la llegada de las
compañías internacionales mas importantes, dado que los existentes
solo hacen mas ineficientes al sistema.
Dicho de otro modo, hay que eliminar el marcado cautivo
de las obras sociales, para que pudieran optar por pagar directamente una
cuota en las empresas Prepagas.-
Esta fue la propuesta inicial propugnada por los Organismos
financieros internacionales y inicialmente adoptada por las autoridades nacionales
en materia de salud. Sin embargo, la fuerte oposición sindical, con
la advertencia señalada, no permitió la vigencia del modelo
puro, al sostener que:
La desregulación total, solo permitirá
el éxodo de aquellos que disponen de ingresos suficientes para emigrar
y poder pagar una cuota. Sin embargo, el remanente quedaría desfinanciado,
con un aporte promedio que no superaría los $ 15 por mes y grupo familiar,
insuficiente para solventar el actual PMO.-
Fuera de ello, ha quedado demostrado a través
de las mismas reformas en otros países, que las variables de ajuste
y eficiencia pasan por los pacientes y los prestadores, a través de
sistema de médicos de cabecera, familia o similares que simplemente
contienen el gasto sobre la base de una pésima prestación de
salud.-
En conclusión, al menos por hoy, la única
forma de ingresar en la desregulación es a través de este matrimonio
ilegal con las obras sociales, la pregunta para el futuro es cuándo
y cómo vendrá la ola de divorcios.-
1. Los futuros operadores de salud en la Argentina: Quiénes conceptualmente hablando en nuestra país pueden transformarse en los posibles operadores de la salud a partir de 1998 mas allá de la legislación vigente.?:
ü La obras sociales.
ü Las empresas de medicina prepaga.
ü Las mutuales y hospitales de colectividad.
ü Las compañías de seguros.
ü El autoseguro.
ü Pami.
ü El hospital público.
Por supuesto que todos estos operadores tendrían que estar en condiciones de prestar el PMO como mínimo, con la posibilidad de ofrecer coberturas adicionales.
VII. Conclusiones:
1. La Privatización en la Seguridad social:
Al
comenzar la década de los setenta, se comienza advertir en la Seguridad
Social, la incidencia en el costo, que excedía los recursos previstos
en el sistema, el creciente desempleo, el mayor costo de la atención
de la salud y la notoria elevación de los tiempos de vida.
Este nuevo panorama trajo aparejado una nueva propuesta,
dirigida a la reducción de dichos costos, cambiando la estructura
misma de la Seguridad Social, a través de un recorte en el papel estatal.
Sin embargo, estas ideas privatizadoras, como bien
lo señala Plá Rodriguez, comenzaron a enfrentar el egoísmo
con la solidaridad, al no advertir que el deterioro en las prestaciones de
la seguridad social, no son solo el producto de una defectuosa administración
burocrática y poco tecnificada, sino otras como la alta evasión
de aportes, el creciente desempleo, el aumento en el costo de una sanidad
que debió atender un universo en constante aumento en la provisión
de servicios, medicamentos y enfermos ante la notoria sobrevivencia.-
Nuestro art. 14 bis de la C.N. confirmado por la reforma
de 1994, expresa «El Estado otorgará los beneficios de la
seguridad social que tendrá carácter integral e irrenunciable...»
En estos términos sería impensable una
privatización total de la seguridad social, aunque si la administración
de los recursos, total o parcialmente, afectados a la atención de
algunas contingencias sociales.
Creemos seriamente que con estas privatizaciones,
hay sin duda varios beneficiarios:
Los principales hasta ahora:
ü Las Administradores de Fondos de Jubilaciones y Pensiones AFJP -,
ü Las Administradoras de Riesgos del Trabajo ART - ,
ü Las futuras empresas de medicina prepaga nacionales o transnacionales- , que desde ahora administran e invierten los fondos de la Seguridad social en la Argentina, reservándose para si suculentas ganancias en forma de comisiones, utilidades, etc., que deben ser los suficientemente altas para soportar sus notorios gastos de publicidad y marketing.
Los segundos
beneficiados, son el propio Gobierno, que en su necesidad de acudir a capitales
de inversión que promuevan la actividad productiva, encuentran en
todas estas administradoras de la seguridad social, un medio fundamental
de inyección de dinero al mercado.
A la luz de esta realidad, la pregunta es entonces,
Y qué de los beneficiarios reales.?.
La respuesta es clara: Nadie sabe, no contesta, respondería
un encuestador social.
La dignidad le viene al hombre del hecho de haber sido
creado a imagen y semejanza de Dios, no de la circunstancia de la posesión
de bienes, de adscripción a una clase social, nación, rango,
capacidad intelectual o del hecho de ser trabajador « En consecuencia
no bastan los encendidos discursos, las declaraciones teóricas o las
recetas mágicas impuestas por la ideología imperante, mientras
la miseria, la enfermedad, la ignorancia, la vejez, crean a diario la desigualdad
y el hambre en nuestros países.
Las democracias latinoamericanas, desde la libertad
y la verdadera participación, deben construir modelos que permiten
concretizar la igualdad, la justicia y la dignidad de sus pueblos.
Ni la libre competencia ni los modelos de adhesión
permitirán un resultado satisfactorio, sin una seria inversión
social destinada a desterrar de nuestros países las estadísticas
vergonzosas y de horror, que significan el desamparo, la marginalidad, la
enfermedad y el hambre.
Creemos que es posible asegurar en nuestro país
«... prestaciones de salud igualitarias, integrales y humanizadas....»
(art. 2 de la Ley 23.661), pero con un Estado que asuma su responsabilidad
y en consecuencia sea el promotor de una inversión social, que
nada tiene que ver con las prácticas de una economía de mercado
en el tratamiento de la contingencia social de la salud y con recetas fracasadas
incluso en los países donde fueron ideadas.-
El fracaso abre las mentes para pensar acerca de las
nuevas maneras de hacer las cosas. Pero cambiar sin una crisis es lo que
un buen liderazgo y una administración son capaces de hacer.
El fenómeno de la mundialización de la
economía ha traído la competitividad internacional, con lo
cual se busca abaratar el costo de producción, considerando el costo
de la seguridad social como un agregado injusto al de mano de obra.
A ello se agregan importantes niveles de evasión,
recurriendo a diferentes manifestaciones de la informalidad, algunas de ellas
cuasiprotegidas por las políticas institucionales.
La efectividad del modelo bismarckiano, requiere como
presupuesto básico, el pleno empleo. Sin embargo, nuestro país
alcanzó niveles de desempleo que treparon hasta del 17 % y del 29,
4 % en las tasas de desempleo juvenil. La realidad nos muestra que los programas
de ajuste estructural, las privatizaciones, han originado un paulatino éxodo
de trabajadores en el sector formal, a un sector informal (cuenta propistas,
eventuales, no registrados), cuya única prioridad es satisfacer las
necesidades del presente.
Es decir, la competitividad internacional debida a
la mundialización de la economía, el incremento del desempleo,
el aumento de la informalidad, la caída del valor de los salarios,
el desbalance entre población activa y pasiva y el costo creciente
de las prestaciones médicas por el avance tecnológico, provocaron
la bancarrota de un sistema de financiación bismarckiano, que resulta
absolutamente insatisfactorio para incluir a la mayoría de su población
en las prestaciones que impone nuestra legislación para todos los
habitantes del país.
La AISS en su 25ª Asamblea General , señaló
que «el futuro de la seguridad social ya no puede garantizarse simplemente
a través de un nuevo aumento de las tasas de cotización o por
mero reajuste del derecho a las prestaciones»
Sin embargo, la pretendida autonomía de lo
económico, creando la convicción de que la esfera económica
tiene leyes ineluctables, presentándose la reducción de las
prestaciones sociales y la privatización de las mismas como una exigencia
del crecimiento económico y la creación de empleo y un terminante
conflicto entre la eficiencia económica y la equidad, no es precisamente
el mejor comienzo. La mayor desigualdad no ha entrañado un crecimiento
del empleo sino tan solo la extensión de la miseria, en cambio las
sociedades menos desiguales son las únicas que han asistido a un crecimiento
económico sostenido.
La mundialización ha servido mas para justificar
políticas antisociales que los efectos que ella misma ha producido,
al punto que prácticamente se descarta que los costos salariales,
tanto los directos como los indirectos, no son el factor fundamental para
las decisiones de inversión de las empresas multinacionales.
La misma Comisión Europea (1997) ha reconocido
«Nada indica que las transferencias de la producción al extranjero
estén determinadas fundamentalmente por los costos salariales, aunque
ello pueda ser cierto en sectores de fuerte intensidad de trabajo...»
Las respuestas privatizadoras de la seguridad social,
llegadas como recetas económicas sin discusión, acerca de la
privatización de lo social, tienen como único motivo la transferencia
de importantes flujos de recursos (los llamados mega negocios de nuestro
siglo), bajo la fachada de buscar protección a costos razonables
que no quiebren los sistemas financieros de los países, compatibilizando
cobertura con crecimiento económico.
A fines del siglo XIX el Canciller Bismarck creó
en Alemania el seguro social obligatorio en beneficio de los trabajadores
asalariados, creando un fondo colectivo de dinero que financiara las prestaciones
requeridas cuando se producen las contingencias previstas.
Dicho modelo, exitoso para la realidad europea de
aquel entonces, brindaría respuesta a los problemas de aquel mundo.
La clase asalariada era la mas pobre y vivía en un estado de miseria.
El transplante a Latinoamérica, de dicho modelo
si bien resultó una respuesta efectiva a nuestra realidad partió
de un supuesto claramente erróneo. La ingenuidad, de pensar que el
futuro de Latinoamérica sería similar a Europa. La diferencia
es que en los países subdesarrollados, los asalariados no son necesariamente
la clase más pobre y tampoco viven dentro del ámbito urbano.-
La crisis de la seguridad social ha impactado en todo
el mundo, al punto que muchos se preguntan sobre su posibilidad de sobrevivir
en el próximo siglo. Hoy constatamos altos niveles de insatisfacción
en la población que recibe los beneficios de la seguridad social,
cada vez mayor número de personas que se encuentran ajenas al sistema
y con ello el mantenimiento de altos niveles de pobreza.-
La gran diferencia entre los países desarrollados
y nuestra realidad latinoamericana, es que los primeros luchan por el mayor
bienestar, por mayores ingresos, una mas universal prestación social,
mientras que nosotros por alcanzar mínimos de protección social
decorosos, que se alzan mas como esperanza de vida y supervivencia.
No hay misión más difícil , peligrosa
e incierta que ser el líder en la introducción de un nuevo
orden porque la innovación tiene como fuerte enemigos a aquellos
que se han beneficiado de las condiciones existentes y como defensores débiles
aquellos que quizás se beneficien del cambio.
De modo que no eran las ideas las que salvaban al mundo,
no era el intelecto ni la razón, sino todo lo contrario: aquellas
insensatas esperanzas de los hombres, su furia persistente para sobrevivir,
su anhelo de respirar mientras sea posible, su pequeño, testarudo
y grotesco heroísmo de todos los días frente al infortunio.
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