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ponencia para las Jornadas de la Asociación Argentina de Abogados Laboralistas

Mendoza, octubre de 2000

Dialogo entre abogados laboralistas, movimiento sindical, jueces del trabajo y universidades en los países del mercosur

confluencia de voluntades para la construcción de un observatorio independiente de seguimiento de la aplicación de los derechos laborales y promoción del diálogo social en Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay

Francisco Iturraspe

panchoiturraspe@hotmail.com

Santiago de Chile, 2000

En todos nuestros países - en especial los del "cono sur" - se vienen desarrollando profundos cambios como producto de los procesos internos de transformación productiva, social y política y por el impacto de las aperturas económicas, la integración y la mundialización.

Estos cambios en muchos casos han impactado negativamente la distribución del ingreso y al mercado de trabajo con una creciente informalización, desempleo y subempleo y el deterioro de las condiciones y medio ambiente de trabajo y de la regulación protectora.

Una peligrosa insensibilidad social se instala en sectores muy importantes de nuestras sociedades y en muchos gobiernos, la teoría, los modelos y la práctica generalizada según la cual la seguridad social debe convertirse en un mecanismo de ahorro forzoso sin importar los derechos de los trabajadores, y los salarios bajos y el desempleo, en la variable de ajuste de la economía y en condición indispensable para el aumento de la productividad y competitividad.

Para esa concepción, toda regulación laboral es perjudicial, por lo cual se busca una flexibilización sobre la base de una permanente rebaja de los estándares regulatorios y la destrucción de los instrumentos de aplicación de la normativa laboral: los sindicatos y la justicia del trabajo.

En los setenta las dictaduras como la chilena y argentina, por ejemplo, no solamente persiguieron, encarcelaron y desaparecieron a dirigentes sindicales y abogados laboralistas e ilegalizaron sindicatos, sino que eliminaron o deterioraron la justicia del trabajo y modificaron “in peius” la legislación laboral .

Esas tendencias, que fueron predominantes en los gobiernos militares, parecen continuarse en casi todos los países del área, en los que, a pesar de los progresos en materia de derechos humanos, encontramos ataques contra la organización de los trabajadores y la negociación colectiva y contra la justicia del trabajo.

LAS POLÍTICAS ANTISINDICALES, LA DESREGULACIÓN LABORAL Y LOS INTENTOS DE ELIMINAR O MINIMIZAR EL FUERO LABORAL SON PARTE DE UNA MISMA MATRIZ IDEOLÓGICA Y DE UN MISMO PROYECTO.

Frente a esa situación, tanto en el movimiento sindical como las organizaciones de abogados laboralistas y los jueces del trabajo se ha desarrollado en muchos sectores focos de resistencia a ese modelo, una impugnación ideológica y práctica en defensa de los derechos sociales.

En varias Universidades de la región la doctrina iuslaboralista ha sufrido una escisión entre los sectores que desarrollan una justificación ideológica de la desregulación y los que pretenden la pervivencia de los principios fundamentales del Derecho del Trabajo y los de la Seguridad Social , adaptados a los cambios sociales.

Se han enfrentado - casi siempre en forma aislada, muchas veces con poco éxito - a un esquema económico-social que es presentado como el único viable e irreemplazable.

En la jurisprudencia laboral , frente a sentencias que legitiman jurídicamente el deterioro de los derechos laborales, aparecen corrientes muy importantes de carácter innovador que rescatan los principios protectores del Derecho del Trabajo y la aplicación de las normas internacionales.

En todos nuestros países crece la coordinación de los sectores afectados y el intento de elaborar respuestas a ese modelo. Se han construido redes formales e informales y en muchos ámbitos aparecen búsquedas y debates más allá de los límites corporativos de cada sector. En algunos sectores académicos también se desarrollan búsquedas y propuestas con aportes que muchas veces no llegan a los actores afectados por el proceso.

Las organizaciones sindicales y las asociaciones de abogados laboralistas tienen en la región una larga tradición y aportes significativos a las luchas populares. Las asociaciones de abogados laboralistas de Argentina, Brasil y Chile (AAL, ABRAT y AGAL), en particular, tuvieron un papel destacado en la lucha por los derechos humanos y sociales frente a las dictaduras y en la conformación de una doctrina iuslaboralista de avanzada .

En todos los países se desarrollan grupos informales que reúnen abogados y jueces del trabajo, asesores sindicales etc. siendo el más antiguo y significativo el “grupo de los miércoles” que desarrolla, desde hace más de un cuarto de siglo, sus actividades en la República Oriental del Uruguay.

En Argentina se conformó en plena dictadura el Equipo Federal del Trabajo, integrado interdisciplinariamente por abogados, jueces y otros interesados en la cuestión laboral y que ha desarrollado una red en internet y congresos anuales de discusión y profundización de propuestas alternativas.

En Chile, la Asociación Gremial de Abogados Laboralistas, con el patrocinio de la Asociación Nacional de Magistrados y organismos y empresas públicas, ha desarrollado recientemente un proyecto sobre las perspectivas de una reforma a las normas regulatorias de los conflictos laborales, que concluyó con un importante seminario con participación de magistrados, abogados laboralistas y sindicalistas en junio de 2000.

En Brasil, los actuales intentos de eliminación de la jurisdicción laboral han originado una gigantesca red de discusión y apoyo, con un papel fundametal de los abogados laboralistas y los sindicalistas de diversas centrales sindicales.

Por su parte, el movimiento sindical de la región viene acompañando el proceso de integración cumpliendo un papel muy importante enfrentando sus características excluyentemente economicistas, y promoviendo los aspectos sociales , para lo cual se ha fortalecido la Coordinadora de Centrales Sindicales del Mercosur , como una instancia institucional y política que ha logrado avances significativos en el plano de la normativa laboral regional.

Las centrales sindicales, a su vez, han conformado equipos de asesoramiento jurídico e interdisciplinario que producen un permanente flujo de posiciones críticas, propuestas y reflexiones de notable valor práctico y teórico.

Con el objeto de desarrollar intercambios a nivel latinoamericano se han realizado diversos encuentros entre los actores sociales de la región. Las organizaciones de los abogados laboralistas brasileños (de cada Estado y la ABRAT ) han convocado los Encuentros latinoamericanos de abogados laboralistas(trabalhistas) (ELAT), en el último de los cuales llevado a cabo en Campos de Jordao, en el Estado de Sao Paulo se creó la Asociación Latinoamericana de Abogados Laboralistas (ALAL).En el apéndoce transcribimos la Declaración emitida el primero de mayo de este año.

El próximo encuentro latinoamericano se llevará a cabo en Argentina, con el auspicio de la Asociación de Abogados Laboralistas de Buenos Aires y la Asociación Latinoamericana de Abogados Laboralistas.

La propuesta de establecer un diálogo a nivel regional entre el movimiento sindical, los jueces del trabajo, los abogados laboralistas y universidades constituye la base de una confluencia de voluntades para enfrenar los graves problemas de la desregulación laboral los ataques a la libertad sindical y la justicia del trabajo.

Se trata de propiciar la construcción de mecanismos de coordinación, intercambio e información , una red de tipo informal pero altamente eficaz, que contribuya a reforzar las posiciones de todas las partes frente a los problemas comunes.

El objetivo es contribuir a romper el aislamiento de sectores con intereses y perspectivas claramente comunes en muchos de los aspectos de su quehacer social y establecer las bases de la conformación de un observatorio de vigilancia de los derechos sociales de carácter independiente y de alto prestigio intelectual y técnico que permita la vigilancia de los derechos establecidos en la normativa nacional, regional e internacional impidiendo que sean “letra muerta” por la acción de poderes fácticos que muchas veces tienen mayor influencia que los organismos constitucionales.

Debe buscarse también la participación de revistas especializadas de la región y de periodistas que cubren la información laboral , para analizar los problemas de difusión de las propuestas doctrinarias alternativas, la jurisprudencia y las opiniones sindicales y las posibilidades de posicionar en la opinión pública un observatorio de vigilancia de los derechos sociales como el que proponemos.

Para el desarrolo de estas actividades es fundamental el apoyo de la Oficina Internacional del Trabajo (OIT), que está desarrollando un vigoroso esfuerzo por promover el diálogo social, las normas de derechos humanos en las relaciones laborales y el trabajo decente y que cuenta con valiosos recursos bibliográficos y personal de una altísima capacitación y motivación, así como el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) que ha desarrollado una red de estudios del trabajo y un observatorio social , a nivel continental.

De esta manera creemos fundamental proponer la construcción de una red subregional , informal pero efectiva, de intercambio y solidaridad entre los sectores interesados en la defensa de los derechos sociales con los siguientes objetivos:

a. Propiciar el intercambio a nivel regional entre las organizaciones de trabajadores, de abogados laboralistas, los jueces del trabajo y profesores de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de las universidades para establecer mecanismos permanentes de coordinación para la defensa y difusión de los derechos sociales y enfrentar la ofensiva desreguladora que afecta a los sectores laborales a nivel nacional, regional e internacional .

b. Promover, en especial entre los actores sociales, el conocimiento y la práctica de los instrumentos nacionales, regionales e internacionales de defensa de los derechos sociales y su aplicación efectiva , en especial, en sede judicial.

c. Impulsar y apoyar los cambios jurisprudenciales que se desarrollan en los diversos países frente a los nuevos problemas que enfrenta la legislación protectora y difundir críticamente los fallos que favorecen o perjudican los intereses laborales para establecer un control social a nivel nacional e internacional de la actuación de los fueros laborales, sin desmedro de su independencia e imparcialidad.

d. Propiciar la aplicación, seguimiento y propuestas de perfeccionamiento de la normativa nacional e internacional protectora de los derechos laborales y establecer las bases de un observatorio independiente de vigilancia de los derechos sociales y promoción del diálogo social, con participación de sindicatos, abogados laboralistas y profesionales de otras disciplinas interesados en la cuestión laboral, jueces del trabajo y personalidades de la economía y la vida política interesadas en el tema.

e. Acompañar el proceso de profundización y cambios de la institucionalidad de la integración hacia un Mercosur Social, que establezca como eje fundamental los derechos de los trabajadores y el desarrollo de los instrumentos jurídicos para su efectiva aplicación.

f. Para realizar estas tareas es fundamental el fortalecimiento institucional de la Asociación Latinoamericana de Abogados Laboralistas (ALAL), y la organización del IV Encuentro Latinoamericano de Abogados Laboralistas como continuación del esfuerzo de coordinación continental realizado por los colegas brasileños.

Apendice

III E.L.A.T.
3º Encuentro Latinoamericano de Abogados Laboralistas

CARTA DE CAMPOS DE JORDAN

2.Los abogados laboralistas, reunidos en el Tercer Encuentro Latinoamericano de Abogados Laboralistas, III ELAT, han concluído, con indignación, que el nuevo orden económico mundial se ha reflejado directamente en las relaciones sociales de los trabajadores de América Latina, retirándoles derechos y garantías tan duramente conquistados e históricamente consolidados.

El orden económico . libre mercado salvaje y globalización de la economía . sin barreras, sin fronteras, con voracidad, fragiliza y quiebra la estructura de la Justicia del Trabajo. Los derechos sociales son desconstitucionalizados, desacreditados, relegados y, al final, eliminados. En este contexto primeramente se inició un proceso paulatino de debilitamiento de las entidades representativas de los trabajadores (sindicatos y centrales sindicales). Con el aumento del ritmo del desempleo, se alteró el proceso de reivindicación de conquistas: hoy la principal reivindicación es la generación de nuevos empleos y no de aumentos o reajustes salariales, no de mejores condiciones de trabajo. Por eso, las entidades sindicales comenzaron a perder influencia.

El proceso de globalización se impone sobre las economías locales y, consecuentemente, sobre los trabajadores, desregulando derechos fundamentales con el pretexto de su capacitación técnica o modernización de las relaciones en base a avances tecnológicos.

El Estado democrático . ente evolutivo . edifica sus cimientos en las conquistas representativas derivadas de la evolución de su sociedad, materializadas en la Constitución de cada país, garantizando derechos fundamentales de orden civil, político o social. La universalidad de los derechos sociales es la esencia vital del Estado democrático y, por lo tanto, no admite retrocesos.

Preocupados con los ataques neoliberales, advirtiendo la desconstitucionalización de los derechos sociales, los abogados latinoamericanos proponen:

1.-) Fortalecimiento y ampliación del Mercosur, con la integración de los demás países de América del Sur y Caribe en un mismo bloque.

2.-) Establecer que cualquier modelo de desarrollo económico . social debe ser accesible a toda la humanidad. El nuevo orden económico mundial debe surgir del resultado de este nuevo modelo de desarrollo, que incluya a sectores socialmente marginados en toda la escala planetaria.

3.-) El orden económico, para ser justo, deberá tener como referencia principal al ser humano y sus necesidades en todo el planeta, con independencia de las fronteras nacionales

4.-) Resulta inadmisible la convivencia con la concentración de riquezas, con la discriminación de cualquier índole y con la marginalización de personas o pueblos.

5.-) Los abogados, los juristas, los militantes de derechos constitucionales y sociales necesitan tener conciencia de que, para cambiar, es necesario la humanización de las relaciones sociales, la globalización de la democracia . y, para este logro, es necesario resistir.

6.-) Declaran su repudio a las llamadas reformas de segunda generación, que, como retroceso jurídico, postulan la privatización de la justicia, la descalificación de la Justicia del Trabajo, separar de jueces especializados en materia laboral la resolución de los conflictos en las relaciones de trabajo; imponer formas de conciliación previa obligatoria que condicionan el acceso libre a la jurisdicción judicial; las proclamas que suprimen el derecho de los trabajadores a acceder a su juez natural en procura de la reparación de los daños psico-físico emergentes; la desprotección de los trabajadores en caso de concurso o quiebra del empleador, y la desregulación de los instrumentos colectivos a través de la disponibilidad colectiva de derechos históricamente irrenunciables. Se cuestiona, finalmente, la conversión en negocio financiero de los sistemas de prevención y reparación de infortunios laborales, como asimismo las jubilaciones y pensiones.

Para el cumplimiento de estos objetivos, fue constituida, en el día de hoy, 1° de mayo de 2000, la Asociación Latinoamericana de Abogados Laboralistas, organización pluralista, democrática que tiene por objetivo la defensa del Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, de los principios especiales que convirtieron dicha disciplina en autónoma, el apoyo mutuo y la solidaridad entre sus miembros; de sus organizaciones; de la libertad sindical; de las prerrogativas profesionales de los abogados; la resistencia contra las políticas neoliberales de desarticulación de los derechos sociales; el mantenimiento de los derechos universales del hombre y de los derechos humanos; la lucha por la constitución de un nuevo orden mundial, basado en la solidaridad, la igualdad y armonía entre las naciones.

Campos do Jordan, San Pablo, Brasil
1º de mayo de 2000.


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