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MATAR AL HERMANITO....
.... es lo que acaba de permitir el Parlamento Inglés porque autorizó clonarse a si mismo siempre y cuando que los fines sean "terapéuticos" es decir, siempre y cuando que sea para curarse de alguna enfermedad o afección como el Alzeymer, el Parkinson o cualquier otra que exija contar con material biológico que nuestro cuerpo lo reconozca como propio para evitar el rechazo.
Un "clon" es un hermano gemelo de la persona que se "clona" pero que no "nace" simultáneamente sino tiempo después y a veces separados por muchos años.
Pero como es un "hermano" quiere decir que, además, igual que uno mismo, es un ser humano al que hay que matar para tomar su carne.
LA AUTORIZACION.
Hoy, 20 de diciembre de 2000 escuchamos que el Parlamento Inglés autorizó la clonación de seres humanos, pero eso sí, "con fines terapéuticos" o sea que el Estado pasó de prohibir a permitir, desactivando la pena obviamente, ser el autor de la muerte del ser humano producto de la clonación siempre que (y solo si) la finalidad sea terapéutica.
Ejemplo: estoy autorizado a crear un gemelo mío a fin de cultivar células para injertármelas si con ello me curara de alguna enfermedad. La i/licitud, en esos casos, pasa ser lícitud si de salvarse uno se trata.
Pero no solo se desactiva la pena que correspondería para el autor directo del homicidio del "hermanito" sino que se previó lo propio para todos los que intervengan en semejante acto y en cualquier grado de participación que actúen.
LA SUERTE DEL HERMANITO.
Esos "gemelitos" pueden, en el concepto "britisch" ser usados libremente para experimentos biológicos tipo Dr. Menguele y pueden serlo por las mismas razones o justificaciones éticas que lo fueron aquéllos prisioneros judíos que, al cabo de los años, terminaron convirtiéndose, por decisión del Parlamento Inglés, en "compañeros de ruta" de éstos "gemelitos" de hoy, porque sus existencias humanas se sacrificaron al interés de otros o sea que se les pidió que hagan, a la fuerza, el máximo sacrificio: dar la vida por otros. Igual lo pensaron los dirigentes políticos nazis, vaya casualidad, como igual lo piensan los dirigentes ingleses y de otros países como China que usan el aborto coaccionado de fetos femeninos o el abandono de las niñas nacidas vivas para controlar la fecundidad de las mujeres jóvenes porque así lo exige la necesidad "social" de disminuir los nacimientos, sobre todo de esas mujeres porque es el nacimiento de niñas el factor más importante de multiplicación poblacional.
LA ESCASÉZ DE RESPETO.
Con esa estructura de pensamiento se termina con el respeto o reconocimiento de cualquier derecho "humano" de las víctimas del suceso, sean prisioneros judíos, niñas, "gemelitos" o cualquier otro. Aunque no lo parezca, todos pertenecieron, pertenecen y pertenecerán a la raza humana o sea, todos son sujetos activos de eso que se llama "derecho humano" y que tanta prensa y argumentación retórica tiene hoy.
Respecto de la muerte de prisioneros judíos para experimentar se argumentaba el interés del estado en obtener "beneficios" para otros. Igualito, casualmente, al argumento que autoriza a matar al gemelo, a las niñas, al feto femenino y a realizar otras atrocidades como experimentar con "citezen" de color sin que éstos lo sepan ("cosas veredes Sancho" diría el Hidalgo).
Mejor suerte tienen los fetos (huevos) de pingüína por ejemplo, porque si terminamos con ellos podremos ser pasibles de ser criticados (y aún procesados) por "daño ecológico".
Curiosa moral ésta y no menos curiosa ética de la utilidad porque en base a ella se desconocen derechos humanos que son respetados si se trata de pingüinos.
LAS SOLUCIONES ALTERNATIVAS.
Se ha visto que aquél objetivo "mengelista" de buscar avances médicos fue mejor logrado invirtiendo en la investigación y no mediante el "horror", lo que demuestra que ese horror, además fue un error del que, por supuesto, nadie se hizo cargo porque eso es lo que sucede con los horrorosos errores que llevaron y pueden seguir llevando a cabo los dirigentes políticos de un estado cuando pierden el respeto a algunos grupos que carecen de poder social suficiente. Los ejemplos cunden.
LA FECUNDIDAD COMO PROBLEMA.
El objetivo de disminuir la fecundidad femenina y con ello la natalidad, fue conseguido en Europa invirtiendo en educar a las mujeres jóvenes y habilitarlas para actividades remuneradas fuera del hogar.
Cuando las mujeres tienen servicio de educación, de salud y se les respetan sus posibilidades de ganarse la vida por su cuenta, aumenta el poder de decisión familiar de la mujer joven y ésta es, precisamente, la más sobrecargada cuando de tener hijos se trata.
Esto se constató en países del primer mundo, no del tercero como Africa, la India u otros de Centroamérica o el Caribe.
PRIMERA CONCLUSION.
La investigación médica superó en mucho a las ideas "menguelistas", lo que hace suponer que superará el horror de "matar al hermanito" y es de suponer, también, que los servicios de salud y educación de las mujeres jóvenes obtendrán los resultados que no han logrado los fundamentalismos como los de China (y otros extremos insalubres y peligrosos) donde se practica el aborto obligatorio cuando el ecógrafo no distingue a un varoncito; se esteriliza a las madres jóvenes sin su autorización para que no re/incidan y se llega a dinamitar las casas de padres de familia prolíficos (a quienes se les prohibe trabajar en puestos estatales o votar, entre otras ocurrencias) como medio de desalentar enérgicamente la fecundidad (confrontar el Premio Novel de Economía 1999 AMARTYA SEN en su obra "Desarrollo y Libertad", Bs. As. Agosto de 2.000, págs. 230 y siguientes).
LOS RESULTADOS EN EUROPA.
En aquéllos países que se educó y se sanó, por ejemplo la Alemania de después de la guerra, se disminuyó tanto la fecundidad femenina que los dirigentes estructuraron un plan de captación de trabajadores extranjeros jóvenes porque la natalidad, situada por debajo de la tasa de crecimiento sumada a la posibilidad de contar con servicios de salud adecuado, hace que el electorado envejezca y aumente el número de pasivos lo que hará, en pocos años, que con buena medicina y educación el sistema explote por carencias económicas. Dicho en otros términos, hacen falta jóvenes que trabajen y aporten para que se pueda mantener a los mayores cada vez más grandes. No hace falta tirarlos al inodoro. Pero esta importación de personas sucede porque esos mayores de edad Alemanes conservan el respeto general. En los Estados Unidos se los distingue con trato respetuoso. Se les da el asiento y otras preferencias llegándose a llamarlos Citizen Señiors".
Los "nuestros" de protesta en protesta, claro.
SEGUNDA CONCLUSION.
En lugar de matar al hermanito y otros indefensos, es mejor que la dirigencia política decida invertir en investigación porque según AMARTYA es una opción interesante. No vaya a ser que a un dirigente le toque ser el "gemelito".
En lugar de matar fetos de niñas o abandonarlas recién nacidas a su suerte, parece más moral y normal invertir en programas de salud y educación de las mujeres jóvenes si de disminuir la fecundidad y la natalidad se trata.
Si esto no se hace es porque esos grupos humanos (los prisioneros de los nazis, los gemelitos y los fetos) tienen escaso poder social: no tienen voz y sobre todo, tampoco tienen voto.
La de la Madre Teresa no alcanzó. Eso está a la vista.
EL PODER DE LAS MUJERES.
Existen pruebas, dice AMARTYA SEN, que las mujeres que tienen poder social cuidan mejor de los niños y pueden decidir no abortar o abortar según lo quieran, través del poder familiar que logran por ser educadas y trabajar por su cuenta, o sea que, cuando las mujeres consiguen las oportunidades reservadas normalmente a los varones, no tienen peor éxito que ellos a la hora de sacar provecho de sus propios derechos en la exigencia de respeto. Existe, por tanto, una relación directa entre la inversión en el bienestar de las mujeres y el respeto que cosechan, la introducción de cambios en las tasas de natalidad (evitando estropicios con fetos y cuerpos) y la investigación que evite atacar al indefenso. Pero hay algo extra e interesante: el mayor número de mujeres con poder (es decir, educadas) dentro de una comunidad, hace que la tasa de delitos violentos sea más baja. Tal vez –digo yo-- porque el estrógeno es distinto a la testosterona. Esto es claro. AMARITYA lo dice en la pág. 246 de su obra. Y yo le creo, lo cual no es una obligación.
LO QUE NO DEBE HACER UN CIVILIZADO.
No es "matando al hermanito" ni a los prisioneros ni a los infantes ni a los fetos la manera de reducir las tasas de natalidad o investigar curaciones. La moral política y social señala otros caminos menos cruentos cuando de sistemas democráticos se trata. Las razones sobran. Fueron explicadas hace dos mil años. El Parlamento Inglés, con sus "lores" y "comunes" no lo entendieron así. Los "hermanitos", por tanto, pueden seguir el camino de Dolly pero con menos suerte. Esta vive y retoza.
COLOFON.
Parecería que hoy rige una moral social que no me convence y creo que no conviene a todos, a los "comunes" (a los como/uno) porque parece aprovechar fuerzas de mercado tal vez inconfesables cuyos designios se concretan sea lo que sea que se encuentre en su camino. De esto sabemos. La violencia está desestabilizando sistemas de enseñanza y con ello, se puede llegar a la disgregación de la sociedad civil y por ende a la extinción de la cosa pública (la "res publicae") dado que no puede haber democracia sin sociedad civil. Y eso perjudicará a los "como/uno" más que al "mercado". Pero también a los dirigentes políticos de las democracias porque la gente, en esos sistemas, a través del voto suele pedir rendición de cuentas. Pero pese a ello, hay dirigentes que nada hacen en el sentido correcto porque vemos que cada vez se invierte menos en educación y salud y se dejó deteriorar lo que había en beneficio de otras opciones de gasto que no hacen al "fondo del asunto" como a veces dicen los juristas para aludir a cuestiones que orbitan el nudo del problema.
Eso lo explica muy bien el Premio Novel que traje en mi auxilio. Francamente, me impresionó. Pero los dirigentes Chinos no se avienen a comprenderlo porque están atrincherados, como muchos de otros lugares, en un pensamiento fundamentalista, o sea aquél que descalifica cualquier otro pensamiento que no co/incide con el propio. Típico de muchos educados que recién comienzan pero que lograron hacerse del poder del estado. En ésta Navidad, Dios nos libre de semejantes sujetos. Los "hermanitos", "fetitos" y otros "chiquititos" sumamente agradecidos. "Sínite párvulos venire ad me" (dejad que los niños vengan a mi) se aconsejó hace dos milenios. Pero no para prostituirlos. Igual que los pingüinos, claro...
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