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Señor
Presidente de la 89º Conferencia de la Organización Internacional
del Trabajo,
Señor
Director General de la OIT, Don Juan Somavía.
Señoras
y Señores Delegados,
Es
de gran interés y satisfacción para la organización
sindical que represento la Unión Latinoamericana de Trabajadores
Municipales poder dirigirme a esta 89° Reunión de la Conferencia
Internacional del Trabajo, tal como lo hace ininterrumpidamente desde hace
varios años.
Esta
nueva Conferencia, tal como que las que la precedieron, se caracteriza
por la riqueza de temas que considera.
El
seguimiento de la Declaración de OIT relativa a los Principios y
Derechos Fundamentales del Trabajo ocupa y ocupará en los años
próximos un lugar central en las Conferencias de la OIT.
Es
así por la sencilla y poderosa verdad que en las últimas
décadas se ha producido un cambio sustancial en el mundo definidocomo
globalización.
El
contenido de este cambio es una nueva ola de mundialización la
anterior fue en el siglo XIX, liderada por Gran Bretaña que es
motorizada por el G-7 a través de la acción combinada de
la aplicación de las nuevas tecnologías a los procesos y
productos, de la expansión del comercio mundial y la libre movilidad
de los capitales. Es un cambio en el mundo que contiene como potencialidad
la posibilidad de aumentar la productividad del trabajo a escala mundial,
y con ello el mejoramiento de los niveles de ingreso de la población
mundial.
Sin
embargo, esta nueva ola de mundialización o globalización
al mismo tiempo tiene graves consecuencias en el mundo del trabajo, al
provocar desempleo estructural en los países industrializados y
desarticulación productiva de los sistemas económicos en
los países del Tercer Mundo por el impacto descontrolado del libre
comercio y el capital financiero especulativo,
más aún, se intenta instalar la nefasta y tendenciosa idea
que los sindicatos, al defender la estabilidad laboral, se convierten en
fuerzas que frenan los cambios en las empresas, y que el mantenimiento
del Estado de Bienestar es costoso y bloquea las inversiones.
La
Declaración de la OIT relativa a los Principios y Derechos Fundamentales
ha sido acordada por esta organización como una iniciativa precisa
para superar los aspectos negativos de la globalización, en particular
sobre el mundo del trabajo.
Esta
Declaración constituye un gran aporte de la OIT a la humanidad para
que el sistema-mundo en construcción incluya la humanización
del trabajo y la creación de empleos decentes y de calidad. El
seguimiento del cumplimiento de esta Declaración adquiere por lo
tanto una importancia estratégica para la OIT y para los asalariados
de todo el mundo.
Desearía
detenerme unos instantes en un tema central en esta Conferencia, y que
es un tema angular de la Declaración: La seguridad social, temas
retos y perspectivas.
La
OIT es una organización tripartita, y como tal expresa en su interior,
diferentes criterios sobre el futuro de la seguridad social en un mundo
tensionado por la necesidad por un lado, de preservar la producción
de bienes sociales, como lo es la Seguridad Social, y por otro por la lógica
de la economía de mercado.
El
debate que se inicia en esta Conferencia deberá servir para reafirmar
la necesidad de extender la protección social a todos los ciudadanos,
reafirmar su universalidad, garantizar la eficiencia de las políticas
y planes de seguridad social frente a las demandas de la sociedad de mejorar
la calidad de los servicios y las necesidades de los mercados.
Como
bien lo precisa el Informe elaborado por la Oficina para esta 89° Reunión,
la seguridad social es un aspecto fundamental del concepto de trabajo decente.
A través de la universalidad de las prestaciones sociales se debe
proteger a la mayoría de los trabajadores y sus familias que a nivel
mundial carecen de seguridad social.
La
movilidad del capital ha introducido cambios en el concepto de Seguridad
Social, pero el Estado debe ser el garante del financiamiento y la universalidad
de las prestaciones sociales.
La
regulación estatal de los mercados involucrados en la Seguridad
Social sigue siendo una piedra angular de toda política que se proponga
para fortalecer la cohesión social.
Los
trabajadores de todo el mundo esperan que este debate sobre la Seguridad
Social en la OIT dé lugar en un futuro próximo a un convenio
moderno y solidario, fortaleciéndose así el tripartismo y
el prestigio de la OIT en el mundo.
La
Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales
adoptada por esta Conferencia en 1998destaca
la necesidad de contrarrestar las tendencias negativas de la globalización
con el desarrollo de las tendencias socio-políticas positivas
del fortalecimiento de las organizaciones de trabajadores y de empleadores,
como así también dotar de las mismas a los trabajadores del
sector informal de la economía y la extensión a las instituciones
de la concertación social y de la promoción del diálogo
social.
Introduciéndonos
en el análisis de las condiciones de trabajo que se registran en
el sector público municipal de América Latina, siguen siendo
vigentes las cuestiones por mí señaladas en mis alocuciones
anteriores en la Conferencia Internacional del Trabajo y respecto de algunas
situaciones puntuales del caso es destacar:
La
gravedad de la situación que se verifica respecto de la actividad
sindical en Colombia, donde se han registrado graves agresiones e inclusive
muertes de dirigentes sindicales, nos lleva a repudiar la misma y reclamar
de esta organización internacional la adopción de las más
drásticas medidas en salvaguarda de la integridad física
de los dirigentes e irrestrictoejercicio
de la libertad sindical.
En
Venezuela, también se verifica una importante obstrucción
de la actividad sindical mediante la implementación de mecanismos
que obstaculizan la afiliación de los trabajadores y el ejercicio
de su representación.
En
Argentina, con respecto a su sector municipal en particular, la Confederación
de Obreros y Empleados Municipales Argentina (C.O.E.M.A.), que representa
a dichos trabajadores, viene denunciando la crisis financiero-presupuestaria
que afecta a más del 70 % de los estados municipales y que se refleja
en atraso en el pago de los salarios y en una tendencia a la reducción
de los niveles de protección laboral y como consecuencia de ello,
se están desarrollando movilizaciones de trabajadores sindicalizados
y sus organizaciones contra políticas de ajuste fiscal y presupuestario,
contra el desempleo y contra los intentos inútiles de que la economía
argentina sea competitiva sobre la base de la caída de los salarios,
cuando con ello, lo único que se logrará es agravar la crisis
social y deteriorar la democracia argentina, hechos que repudiamos ydesearíamos
no sucedan.
La
situación brasileña de los trabajadores municipales a sufrido
un drástico deterioro como consecuencia de la rebaja de sus nivelessalariales
y empeoramiento de las condiciones de trabajo, todo ello agravado como
consecuencia de las sucesivas devaluaciones del Real.
Denunciamos
la violación de los derechos sindicales que se registra en la mayoría
de los municipios del Salvador.
En
general, en el ámbito laboral, las privatizaciones y la tercerización
de las actividades del sector en latinoamérica, si bien se registran
en menor grado que en años anteriores, continúan siendo las
principales causas de conflictos sociolaborales y fuentes de corrupción,
cesantías, deterioro de las condiciones de trabajo y disminución
de la calidad de los servicios públicos.
Un
blanco permanente de las políticas neoliberales, sigue siendo la
estabilidad del empleo público, ya que pretenden limitarla o eliminarla
en muchos países de la región.
Oponiéndonos
abierta y públicamente a esta orientación, desde la organización
que represento (ULATMun) sostenemos la necesidad de aplicar los principios
de tutela y garantía, en coincidencia con los convenios 87, 98 y
151 de la OIT.
También
sigue siendo un motivo de preocupación y una fuente de injusticias,
el nivel bajo de los ingresos de los trabajadores municipales en América
Latina, nivel que se corresponde con pautas de distribución de riqueza,
imperantes en la región, que se compadecen con las más regresivas
del mundo y es así, como se registran frecuentes y sistemáticos
reclamos de distintas organizaciones sindicales del continente por mejores
asignaciones, porque sus salarios se encuentran por debajo de los indicadores
de línea de pobreza en la región.
La
necesidad de avanzar en la dirección de incorporar la agenda sociolaboral
a los procesos de integración económica en la región,
continua siendo una preocupación de esta organización que
se vio acentuada recientemente por los graves efectos de las crisis financieras
internacionales y de la región.
La
incorporación de un núcleo social como plantea la OIT a los
procesos de integración que contengan referencias mínimas
a la no-discriminación, a la prohibición del trabajo forzoso,
a la libertad sindical, a la negociación colectiva y a la erradicación
del trabajo infantil, constituyen bases ineludibles de integración
viables.
Muchas
gracias.
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