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(*) por el Dr. Ernesto Eduardo González
Las tapas de los periódicos muestran a Argentina bajo el agua, inundada.
Millones de hectáreas anegadas y millones de argentinos y sus familias destrozadas por este fenómeno, mientras el Gobierno Nacional, a mi entender desvalorizado, sólo parece interesarle un acuerdo por el Déficit Cero con los gobernadores. Hablan y hablan los funcionarios nacionales, pero no se ven soluciones. Por eso hay tanta rabia.
No hay lo que se llama Afrontamiento, que es el papel mediador entre las circunstancias estresantes y la salud social, las necesarias estrategias localizadas en este gravísimo problema que se deben relacionar con resultados, con menos palabras y más hechos positivos, y además no se debe dejar de trabajar las necesidades centradas en la emoción de quienes pierden todo, que dejan todo bajo el agua, relacionadas con la ansiedad y la depresión.
Es decir, se necesitan estrategias de Afrontamiento al estrés que produce este desastre, y creo que este Gobierno Nacional no parece estar a la altura de las circunstancias para dar soluciones en este tema terrible de inundaciones, que afecta a millones de conciudadanos, en lo que será un largo proceso de reinserción social.
Lo que se llama Evitación, como ejemplo el decir que se deben encargar los gobiernos provinciales de este desastre (que de hecho lo están haciendo) y querer transformarse en Gobierno Nacional Poncio Pilatos es altamente negativo y perjudica una figura presidencial, que no posee una buena imagen, tal cual muestran algunos diarios el 28.10.01; como Clarín (Van Der Koy): ...”presidente solitario y cavilante”...; o El País (España) ....”un presidente impopular y debilitado”...
Mientras que la Confrontación y el Distanciamiento en general suelen llevar a peores resultados; es decir pelearse y aislarse son gravísimos errores.
Lo lógico es el Autocontrol y la Búsqueda de Apoyo Social.
Sin embargo entiendo que hay una especie de aislamiento tanto presidencial como gubernamental, que causa una situación más tirante, más fuerte aún y luego de las elecciones del 14 de Octubre.
Cual es la esperanza de millones de conciudadanos inundados, que perdieron todo o casi todo, junto a chicos y abuelos?
Además están sus sentimientos, sentimientos auténticos y básicos (rabia, dolor, tristeza, miedo) que tienen una duración definida y se hacen crónicos cuando no se expresan completos y a tiempo.
El Gobierno Nacional debe comprender que al igual que el dolor físico, el dolor emocional es un aviso, para que se busquen soluciones, rápidas, a un grave conflicto que se viene, los sentimientos de millones de argentinos afectados por esta inundación y además por esta inercia de 2 años sin crecimiento del Gobierno Nacional; que tiene una dimensión sociológica y cultural; y que reaccionará de varias formas posibles:
1)Enfermándonos; nos veremos afectados física y psicológicamente y con síntomas como dolores de cabeza, tensiones musculares, presión sanguínea, artritis, depresión, vómitos, angustia, etc.
2)Volviéndonos compulsivos; fóbicos, obsesivos, con adicción al alcohol o las drogas, etc.
3)Nos obligan a actuar de forma que no queremos; nos vuelven violentos, descargando broncas y rabias, exteriorizando la imposibilidad de liberarnos del grave problema si no nos contienen, si no nos ayudan, si vemos que nos dejan a la deriva, si vemos que no hay canales de atención. Esto puede ser muy serio.
Por eso, con tanto dolor de la situación de inundados, como tiempo actual de desgarro y sutura, se da una conciencia del presente, del que hay que aprender de lo que el síntoma enseña.
Y el síntoma es malestar; que crece, como la inundación.
Hoy hablar de Gobernabilidad, es también resolver los graves problemas de los inundados; liberarlos de sus necesidades básicas, planteando la emergencia nacional adecuada, y terminando con tanta palabreria, y brindando acciones concretas. Pensemos que en el inconciente colectivo la mentira es peor que el robo, y que el ladrón roba dinero pero el mentiroso roba la buena fe. Luego de más de 20 años de historia política y económica, la sensación parece ser de que nos robaron y nos mintieron, por lo que todo suena parecido, y cada discurso se parece al anterior, el de hoy: “lograr que renazca la confianza en los mercados para que baje el riesgo país y se abarate el crédito, creando las condiciones para la llegada de inversiones” son solo palabras que aparecen con un optimismo que parece ocultar una nueva mentira para ganar tiempos o para seguir igual.
Hasta cuando?
El Gobierno Nacional ya tuvo su tiempo de palabras, ahora le llegó el tiempo de acciones concretas, con inundados que no tienen más tiempo.
Todos los argentinos estamos en situación de inundados, con el agua al cuello y necesitamos soluciones, lamentablemente no nos sirven las palabras.
Solamente sirven las soluciones integrales para la población argentina, que está en situación de Desastre.-
(*)Ernesto Eduardo González es docente universitario, Licenciado en Demografía, Doctor en Psicología y Magíster en Drogadependencia
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