Nuestra historia, finalidades, principios doctrina y opiniones

 

INCIDENCIA DE LA GLOBALIZACIÓN Y DEL NEOLIBERALISMO EN EL DERECHO LABORAL ARGENTINO Y LATINOAMERICANO.-

 

1.- ANALISIS CON MANIFIETA HONRADEZ.-

 

Si realmente estamos dispuestos  a hacer una análisis de la cuestión social actual, es imprescindible  rendir culto a una honradez intelectual que no podemos saltear. Es decir debemos profundizar el ver, dejarnos de slongans, de motes, y fundamentalmente de hipocrecías, que nos hacen concluir sobre lo opuesto de lo que es la verdad.

Tratemos de coincidir en esa honradez para vernos, muy rapidamente en este 2.001. La Argentina, por favor en serio, somos parte de los dos tercios de la humanidad, que corresponde al mundo subdesarrollado. Esto nos asocia inmediatamente a grandes mayorías que sufren, que están desesperadas y que pareciese que tienen  que morir antes de tiempo, al decir de varios autores.-

Algunos datos de los años 90 de la “United Devolpment Program”, nos ayudan a ver la realidad:

Más de mil millones de personas (tres veces más que la población de la Comunidad Europea) vive en absoluta pobreza.

Cerca de 900 millones de adultos no saben leer, ni escribir.- (Cuántos  ni siquiera han visto una computadora).

Cerca de de 2 mil millones de personas están sin agua potable.

100 millones de personas (la población de Francia, España y Bélgica juntas) están sin techo.

800 millones de personas viven permanentemente hambrientos.

150 millones de niños, de menos de cinco años, son mal nutridos.

14 millones de niños mueren anualmente antes de completar cinco días de nacimiento.

Y como dice el  Santo Padre cada vez menos ricos más ricos y más pobres, cada vez más pobres. La fortuna de las 358 personas más ricas es superior al ingreso anual del 45 % de los habitantes más pobres, esto es 2.600 millones de personas.- (Ramonet, 1999).-

En nuestro país existen 12 millones de pobres y 5.194.100 personas de carne y hueso, en estado de indigencia.-  Casi la mitad de los indigentes está desocupada. Por cada 100 indigentes, no tiene trabajo casi 45, exactamente el 44,8 por ciento. En tierra del Fuego de cada 100 carecen de trabajo 83 personas y en la ciudad de buenos Aires 64 habitantes.- (Consultora Equis, por la Encuesta permanente de hogares, elaborada por Instituto Nacional de Estadística y Censos en mayo del año 2.001)

Las 356 mil personas  que representan el 20 por ciento máas pobre de la población del Gran Córdoba (Capital, Saldán y Villa Allende) deben vivir con 1,70 por día.- (Consultora Equis).

 

Doy por conocidos todos los datos estadísticos, en esta línea de la realidad.

 

2.-  SOSTENEMOS QUE:

  El mundo del trabajo, del que forma parte activamente el Derecho laboral,  tiene una responsabilidad directa en la producción de pobres, marginados, excluidos. Esta bochornosa cantidad que se aumenta día a día tiene una relación directa con la sociedad actual, y dentro de ella, con la conformación del mundo del trabajo, que expulsa cada vez más –y por diferentes causas- a las personas, a vivir en condiciones infrahumanas.-

Si somos parte de la sociedad actual y somos activos actores, en el mundo del trabajo, desde diferentes posiciones, y concretamente desde el derecho laboral, estamos seria y sistemáticamente insertados en el  tema, y es también y seriamente nuestro tema.

El mundo del trabajo, y como un ingrediente del mismo el Derecho Laboral  y el mundo de la pobreza son partes de un mismo circuito social, que consiguientemente como juslaboralistas nos compromete.-

Esto nos inquieta a ver en qué sociedad nos encontramos, cuál es nuestra apreciación crítica y cuál puede ser dentro de nuestro ámbito de actuación, la mejor y más fecunda forma de producir cambios.-

En ese ver, ya no estadístico, como lo hicimos en las pinceladas anteriores, veamos algunos de los elementos sociológicos, o socio económicos que conforman la sociedad actual.-

 

2.- ALGUNAS CARATERISTICAS DE LA SOCIEDAD ACTUAL.-

 

El capitalismo, tal  como hoy se conoce, ha sufrido transformaciones que lo alejan en buena medida de lo que tuvo en su primer desarrollo en la revolución industrial. Este estuvo caracterizado por la explotación irracional de la naturaleza, por la depredación de los recursos del medio ambiente y la contaminación de tierra, aire y agua. Estuvo sustentando en la extracción de materias primas provenientes de las colonias situadas más allá de las fronteras europeas, en parte de América, Africa y Asia. Producción en serie. Extensas jornadas laborales, para adultos  y jóvenes y la fuente principal estaba en la industria.

El capitalismo de hoy mantiene los principios del viejo liberalismo económico, pero ha sufrido transformaciones de extraordinario contenido. Algunas de sus nuevas características, o contenidos queremos mencionar, aunque sea sintéticamente.-

 

3.- REVOLUCIÓN DEL CONOCIMIENTO.-

 

El conocimiento se ha transformado en una fuente de riqueza. Ni las materias primas, ni el capital, ni el trabajo, constituyen la principal fuente de riqueza del capitalismo contemporáneo, sino  la producción de conocimiento, como lo demuestran las enormes ganancias de las corporaciones internacionales productoras de equipos de cómputo y comunicaciones, y de programas de uso generalizado por las múltiples actividades intelectuales de la producción de bienes y servicios. La producción informática está fundamentada en los chips, que como ya sabemos se conforman con pastillas pequeñísimas de silicio, un material común sumamente barato. La producción de estos instrumentos requiere de instalaciones industriales mucho menos complejas y costosas. Lo verdaderamente agregado es el conocimiento.  Se busca al hombre con multihabilidades, que se encuentre ubicado en cualquier parte de la urdiembre productiva, lo cual acarrea enormes ventajas, para el tomador de trabajo, pues ninguno de los trabajadores se vuelve irremplazable.

Entonces el trabajador se sumerge en la ansiedad de poseer mayores habilidades que revaloren su fuerza de trabajo en el competitivo mercado de trabajo. Su dignidad va unida en parte a un mayor conocimiento, para poder sortear la competitividad que hace de cada trabajador un acentuado individualista, pues de que algo sepa y haga, a diferencia de los demás, puede depender su vigencia laboral. El concepto de calidad total –sin solución de continuidad- se instala en el trabajador, buscando siempre la competitividad superadora.-

 

4.- EL MUNDO POSEE UN EXCESO DE RIQUEZAS.-

 

            Otro elemento de esta nueva sociedad capitalista y sin abundar en datos estadísticos, es que asimétricamente a los mencionadas, nos dan cuenta de la abundante cantidad de riquezas que existen en la actualidad, en el mundo.

Permitáseme recordar que en la década del 90 salieron de América Latina, más de doscientos mil millones de pesos, en pago de la deuda externa, a los países centrales.

Las Naciones Unidas indican que la distribución mundial del ingreso  es dispar porque el patrimonio de 358 personas, cuyos activos tienen un valor superior a 1.000 millones de dólares, supera el ingreso anual combinado de países en los que vive casi la mitad de la población mundial.-  (Informe del Banco Mundial , Clarín del 03.05.97).- La pobreza extrema en el planeta podría eliminarse en el tiempo de una generación empleando sólo el 1 % de los ingresos mundiales: Tenemos los medios. (James Speth pg. 12 02.08.98). Según las ONG que participaron el Foro  Mundial de la Educación en Senegal, entre el 26 y 28 de abril del año 2000, con 8 mil millones de dólares al año, el equivalente a 4 días de gastos militares, basta para cubrir las necesidades básicas de los chicos del mundo que no concurren a la escuela. (Diario Clarín, sección Educación, 14.05.2.000 pg. 62).-

 

5.- INTERDEPENDENCIA ECONOMICA.-

 

          En los aspectos de producción, comercialización y financiamiento de los bienes y servicios, la interdependencia de los países  ha ido en continuo crecimiento. Esta interdependencia  se ha hecho extensiva a la generación del conocimiento puro y a su aplicación con fines tecnológicos y mercantiles. Cualquier mercancía de mediana elaboración y complejidad posee orígenes múltiples, en la medida que ahora dificilmente se da el caso de que una sola empresa, corporación o país fabrique la totalidad de sus partes; por el contrario, las mismas son diseñadas y fabricadas por diversas compañías -generalmente subsidiarias de una misma corporación- ubicadas en diversos países. El hombre se convierte en un vendedor de su capacidad de trabajo en un mercado que carece de fronteras y en donde se sitúan los más productivos, los más eficaces, los más capacitados, los más baratos.-

Existe, en consecuencia,  una interdependencia económica entre todos los países obligados a abrir sus fronteras bajo esquemas de bajos o nulos aranceles, y los consiguientes efectos.

Una de las características más acentuadas del capitalismo contemporáneo radica en los capitales internacionales que fluyen hacia los países en busca de los mayores rendimientos existentes, lo que significa que ingresan y salen de las reservas nacionales con la misma facilidad. Los gobiernos contraen deudas para pagar los rendimientos de dichos capitales y a veces las usan para financiar el crecimiento interno o para compensar los desequilibrios en las balanzas de pagos y comerciales. La salida súbita y masiva de capitales  se hace  con suma facilidad y con cualquier excusa y ante cualquier rumor de intranquilidad social. A esa salida contribuyen los sistemas de informática que sitúan importantes sumas en otras latitudes, con unos pocos tecleos de fracciones de minutos.-

 

6.- LAS CORPORACIONES  SUPRANACIONALES.

 

        Otra conformación de esta nueva sociedad liberal, se encuentra en las formas en que  esos capitales financieros internacionales se encuentra en las corporaciones supranacionales, o empresas multinacionales, que de una u otra manera se han consolidado a lo largo y ancho de la economía global, extendiendo sus influencias desde los países metropolitanos hasta los periféricos. La construcción de fábricas y oficinas de servicio,  su integración a las economías nacionales y el manejo de capital que superan con creces las disponibilidades de divisas de países considerados  como potencias medias, o que exceden comparativamente, el presupuesto bruto de innumerables países, les ha dado alto poder de decisión económica y política que ningún gobierno puede detener. De hecho han adquirido poder de alcances tales que pueden influir en la permanencia o ausencia de grupos políticos en el poder, incluso en el gobierno  de los del primer mundo. Las corporaciones es fácil observar, apuntalan la conformación de los bloques económicos mundiales, son la diferente cara de la misma moneda, con el poder financiero mundial. Se han convertido en entidades abstractas, (los denominados mercados), en tanto no  se sitúan cabalmente en ninguna parte, pero concretas en tanto que los efectos de sus decisiones y acciones se siente realmente.

         Dentro de ellas cada trabajador no posee mayor significación, directamente, no existen , tratados como diseños para reconocer la valía de cada hombre. Existen claves pero no hombres. La dimensión de cada hombre se desvanece en el enorme escenario de las corporaciones. Cuantas veces hemos tenido que ver que los trabajadores son un mero numero para estas corporaciones.-

         Operando así en el mundo económico-social “...no hay más ética que el lucro, no existe limitante moral que obligue a los especuladores, poseedores de los grandes capitales, tampoco existen condiciones morales que impulsen a los capitalistas nacionales a anteponer el bienestar del país a sus empeños de ganancias fáciles. Como se comprenderá, los que ganan son los dueños del dinero; los que pierden, a causa del empobrecimiento derivado de las deudas, son la masa de los trabajadores, subempleados y desempleados. La economía global se nutre de hombres de escasa o nula ética; y se apoya en la radical injusticia: unos pocos consumen lo que casi la totalidad paga” (ROMERO MORETT, Miguel Agustín “Antropovisión de la economía global”  Departamento de Filosofía de la Universidad de Guadalajara).-

 

7.- DEBILITAMIENTO DE LOS ESTADOS NACIONALES.

 

      A nosotros los argentinos, no hace falta repetirnos mucho que a los gobiernos nacionales se los ha visto disminuir los márgenes  de la decisión autónoma aún dentro del espacio físico  de su  territorio, lo cual equivale a sufrir la disminución de soberanía. Esta disminución de la soberanía se da de hecho o de derecho.

De hecho por la influencia económica y política .-

De derecho cuando se firman acuerdos y convenios internacionales, o bien, cuando intervienen entidades supranacionales, como las que tenemos habitualmente en nuestro país, que sirven para legalizar la “usura internacional”.

Estas circunstancias complejizan el gobierno de los países pues no sólo deben considerarse los intereses de los propios ciudadanos, sino además, deben conciliarse las expectativas de los países asociados. Así, el valor político de cada ciudadano se reduce, pues los gobiernos anteponen las presiones de las corporaciones, de los organismos financieros mundiales y de las dinámicas globales, a las demandas y expectativas humanas. En este sentido se eliminan subsidios, se privatizan las instituciones de servicio social, se reducen los apoyos a la educación y se cancelan las garantías de mejores condiciones de vida, por dar algunos titulares de muchos capítulos, en los que cedemos nuestras verdaderas  prioridades.-

 

8.- EL TRABAJO UN RECURSO, “UN INSUMO”.-

 

        En ese marco de composición de la sociedad el trabajo se ha convertido de una manera u otra en un recurso más para la elaboración del producto o la realización del servicio. En un insumo más de los varios que debe tener lo producido.- Por eso se habla ya de gerencia de “recursos humanos”. Los trabajadores, no son recursos y los recursos no son humanos, pero hemos aceptado en la  conformación de la empresa este departamento como lo más correcto.- Aparecen expresiones como el “costo laboral” “flexibilidad laboral”, para  ablandar el derecho protectorio del trabajo, al cual se lo considera rígido.  Se ha invertido el polo del conflicto: “Mientras los empresarios son representados como el lado pasivo del conflicto, como los que tienen que ser protegidos por la legislación, “motivados” a invertir, los trabajadores –y la legislación que los protege- se exhiben como la causa del contexto que avecina la catástrofe, como el polo activo del conflicto social. De tal modo, este conflicto aparece invertido, ubicándose entonces del lado de los trabajadores la fuente del riesgo, la responsabilidad, mediante la estrategia argumentativa empleada, también discriminatoriamente, poniendo la culpa en cabeza de la víctima. Y va pasando el trabajo de ser el bien jurídico protegido, para pasar a ser el capital de la empresa” (Vasilachis de Gialdino, 2.000).-

Un obrero medio oficial de la industria de la construcción, tiene una remuneración de $ 1,20 por hora.- Quien es el responsable de que no funcione la industria de la construcción? Sólo por poner un solo ejemplo, de otros muchos que se pueden encontrar  del desmerecimiento del  trabajo, en la sociedad actual.-

 

9.- ABSOLUTIZACION DEL MERCADO.

 

        Ya sabemos que la  estructura operativa de la sociedad liberal desde lo económico es la actividad del mercado que funciona por la oferta y la demanda, parámetros que determinar el precio. No el valor el precio de lo que se coloca a las leyes del mercado. Es admitido en la actividad comercial, pero las leyes del mercado no pueden gobernar las relaciones sociales. Porque no todo tiene precio, todo si tiene valor. La mercaderías se someten al mercado y se accede a las mismas de acuerdo a ley de la oferta y la demanda, esto dicho teoricamente, sin perjuicio de que –corresponde a economistas-  existen monopolios, dumping, oligopolios, donde estas denominadas leyes de mercado, son sustituídas por verdaderos acuerdo de intereses, o cautividad de mercados, en los que la tan flameada ley de la oferta y la demanda, no se cumple, sino que se obra exactamente en oposición a la misma.-

        De cualquier forma el mercado no puede absorber toda la actividad económica, y menos aún toda la actividad social, porque hay bienes que tiene valores que no se pueden cotizar, porque son básicos y hacen a la realización mínima de la persona humana. Entre ellas el trabajo. El trabajo no es una mercancía sujeta a las denominadas leyes del mercado. Eso actualmente está muy minimamente garantizada legalmente, pero opera en la realidad. De tal manera opera en la realidad, que la desocupación que implica una abundancia de la oferta de trabajo, traducido a términos del mercado tiene como consecuencia la disvaliosidad del “precio” del trabajo;  digámoslo así, para poder explicarnos. El trabajo no es una mercancía, no es un recurso más, como ya lo hemos manifestado. Porque sujetar el trabajo a las leyes del mercado, va produciendo, por la desocupación estructural existente, cuyos factores de producción son de los más variados, las disvaliosidad del “precio” del trabajo, dicho en forma equivocada para traducirlo a las leyes del mercado.-

Esa disvaliosidad, o dicho con un término más utilizado, esto es el de precariedad laboral, la podemos observar  en las categorías existentes de trabajadores actuales:

Trabajadores regulares, que se desenvuelven en un marco de cumplimiento de las normas laborales.-

Trabajadores “en negro”, donde la previsión social y la seguridad social, practicamente no existen. El futuro enajenado y el contorno del trabajador, fundamentalmente su familia ausentes de los beneficios.

Trabajadores “informales”, constituídos por jornaleros o changarines ó “buscas”, que salen cada día para ganarse “la diaria”. No hay mañana asegurado.

Y están los trabajadores “invisibles”. No existen, no están en ninguna parte, el sistema ya los ha sacado,  son los excluídos o marginales. No son tenidos en cuenta, menos aún para una actividad productiva y creadora como el trabajo. A veces tienen la marca de excesos de profesionales, a veces más de cuarenta años, a veces son de sexo femenino, a veces son discapacitados, a veces son carentes de formación técnica, las formas de estas personas son de las más variadas, conforman el barril indeterminado de la marginalidad social,  territorio al cual concurren diariamente muchas personas y familias

 

10.- FACTOR CULTURAL: PENSAMIENTO UNICO.

 

             Todo esto se desarrolla en un ambiente ideologicamente elaborado del pensamiento único. De manera tal que se da con un condicionamiento publicitario y cultural de que las cosas son así ó así. No existe la alternativa, las cosas son definitiva y fatalmente así. Toda la globalización desde el punto de vista ideológico se nos viene como una imposición determinada,  casi con toda naturalidad. De manera tal que se han acabado todas las ideas que alternen al paradigma y contenido de la globalización impuesta. Los operadores de la globalización  pretenden hacer creer que todo esto es por decirlo así un “proceso natural, resultado causal del progreso técnico  y económico” (Martin – Schumann, 1.999).-

O sea por ejemplo, pensar otra conformación económica que la presente, es una antigüedad, una nostalgia, o un atraso, porque la imposición cultural viene bien proveída de las sanciones que acarrear el osar pensar otra situación.-

Sintéticamente digamos que el tema de la globalización como pensamiento único es un fenómeno social muldimensional en el  que proceso, como “Mercado total” se relaciona con un “tipo de lectura del mundo, un tipo de producción, un tipo de creación de subjetividad colectiva... la manera como los humanos deben sentir la realidad, deben vivir, deben morir, deben producir, deben consumir, adecuando a este proceso todas las culturas, que reducen  a la única que enarbola sus postulados, unificando a todos los hombres de la tierra.-

 

11.- FACTOR PSICOLOGICO: EL MIEDO.

 

A.-       Es decisivo, para quienes estamos obligados a la verdad real, que efectuemos una  aproximación al tema del miedo en el contorno de las relaciones laborales y su incidencia en las condiciones y medio ambiente de trabajo. Ello implica una labor interdisciplinaria, en el marco del Derecho Social. Se hace necesario relacionar la psicólogia social o si se quiere todo lo que implica nuerociencias, con los derechos laborales. Y descubrir los ingredientes subjetivos que se dan en los actores laborales, al inicio de este milenio.-

Y cuando nos referimos al miedo, pretendemos indicar el estado de intranquilidad total o parcial, en que se encuentra el trabajador que tiene un trabajo, ante la situación de temor a perderlo y consecuentemente quedar desguarnecido, en plano inclinado hacia la marginalidad social. Decimos miedo, sabiendo que así interpretamos una situación social, concreta en nuestro país, sin perjuicio de que pueda darse en otras latitudes.

Con más precisión se ha dicho que Freud proponía la siguiente distinción: “Susto (Schreck), miedo (Furcht) y angustia (Angst) son términos que erróneamente se utilizan a veces como sinónimos, su relación con el peligro permite diferenciarlos. El término angustia designa un estado caracterizado por la espera del peligro y la preparación para éste, aunque sea desconocido. La palabra miedo supone un objeto definido, del cual se tiene miedo. En cuanto a la palabra susto, designa el estado que sobreviene cuando se entra en una situación de peligro sin estar preparado; hace recaer el acento sobre el factor sorpresa “ (1).-

B.-        El gran temor: desocupación.- Y ese miedo está latente por el peligro inminente con un “objeto” social, implacable, que es el desempleo, y la desocupación. En concreto, el no-trabajo involuntario, cuando la persona tiene capacidad para trabajador y lo puede hacer, pero no encuentra ese lugar para desenvolver esa capacidad y voluntad. La sociedad expresa o tácitamente se lo niega.-

El gran temor, del que nadie escapa, es quedar desocupado y perder, sin retorno, el puesto de trabajo. La desocupación actúa como un factor decisivo de presión, en el decurso de la relación laboral y en el ánimo del trabajador para ceder en sus derechos aceptando la disminución en las condiciones dignas de trabajo, llegando incluso a aceptar la baja en sus remuneraciones, a niveles que dan cuenta estadísticas actuales, especialmente en el ámbito privado.-

El gran temor radica en quedar desocupado y perder, sin retorno, el puesto de trabajo. O perder “aunque sea” el trabajo en negro que se posee, y así sucesivamente, aceptando la disminución en las condiciones de trabajo. El “si reclamo me despiden”, uno lo escucha a diario. Entonces se va conformando un hombre frustrado, y una sociedad con un ingrediente patológico que influye en todo el contorno social. “El fracaso repetido de las conductas dirigidas a superar la experiencia frustrante es seguido por la inhibición total. El individuo ya no intentará nada entonces presuponiendo de antemano el fracaso, y comenzando a aceptar un cierto fatalismo que quizás antaño le fuera inaceptable” (BERMAN, Silvia, “Trabajo precario y Salud Mental”, pg. 112.-

C.-        EL silencio.- Y el silencio es el vehículo entre el miedo y la desocupación. Y esto es muy importante relacionarlo con la actividad social, y la capacidad de protesta del trabajador. Es la hora del orden público laboral, para que el silencio no pueda trabar el cumplimiento de la legislación tuitiva. Si nosotros le damos valor al silencio del trabajador, como aceptación tácita de la disminución de las condiciones dignas, estamos aceptando la frustración como situación normal y ponemos nuestro ingrediente al camino de la marginalidad social. El silencio se da únicamente porque el miedo actúa, coartando la libertad del trabajador.-

 

12.- A C T I T U D   C R I T I C A.-

 

          Desde  una cosmovisión aceptada entre nosotros, que puede tener su inspiración cristiana,  coincidentemente con la consagración de los derechos humanos fundamentales, o desde la misma Constitución Nacional: El trabajo es la clave de la cuestión social, como lo dice Juan Pablo II. Es universalmente  reconocido, en el mundo civilizado que el trabajo tiene una dimensión liberadora y creadora.-

El trabajo nos da  identidad personal, nos hace sentir contribuyentes al quehacer social, organizador del tiempo y de la vida en relación .- Obviamente que trabajando nos sentimos útiles.-

El hombre está llamado al trabajo y por él  a  transformar la naturaleza, situación que lo distingue de todas las otras criaturas.-

El trabajo no es una mercancía, es la acción del hombre en la construcción del mundo, desde una óptica cristiana es la actividad co-creadora que tiene asignada cada hombre.-

Desde esa  misma cosmovisión es importante ratificar, que todos tenemos asignados un lugar en la construcción del mundo y todo lo hecho fue hecho para todos, de manera tal que todos tenemos parte del mismo.-

 

Es decisivo partir, en el estudio y aplicación del Derecho laboral, con esas afirmaciones, que son la base de sustento de la normativa jurídica, existente o que aspiramos a que existan.-

 La pobreza entendida como fruto de la organización social es un calamidad que debemos erradicar.- No confundamos pobres, que por su naturaleza requieren de una asistencia más directa, por sus limitaciones naturales, como el ciego, el mudo, etc., con los pobres que produce la organización social deficitaria.-

Esta situación clama por justicia. Justicia entendida seriamente, como el dar a cada uno lo suyo, con la aceptación de que lo suyo de cada uno es al menos lo necesario para cubrir las necesidades básicas de una vida digna (trabajo, comida, educación, salud, descanso, etc.) y libertad, libertad no sólo para votar, sino libertad para poder optar entre las posibilidades que mis potencialidades personales, puedan tener para una realización más plena.-

Todo esto nos esta obligando a redefinir permanentemente los términos de justicia y libertad.

 

13.-  A P R O X I M A C I O N E S    T R A N S F O R M A D O R A S.-

      

       1.- Es necesario lograr aproximaciones transformadoras, desde nuestro ámbito de actuación, aunque no coincidamos con el resto de los que quieren el cambio. Esto no nos obliga, y menos nos desobliga de lo que podemos nosotros hacer .- Cada uno tiene un rol que le es propio y entre todos el rol social, que no debe obligatoriamente ser uniforme.

Pero y desde el Derecho del Trabajo, ratificamos la concepción sistémica del mismo, que se compone al ingreso de la realidad y de los valores y como salidas las normas y conductas transformadoras, expuesta y profundizada en la tesis básica del Dr. Rodolfo Capón Filas.-

     

       2.- Es necesario re definir los contenidos. Que la economía ande bien es que cierren los pagos de la deuda externa o que todas las personas tengan cubiertas sus necesidades básicas?  Obviamente que desde nuestro punto de vista, no dudamos en decir que es esto.  De manera tal que transparentemos los contenidos, evitando que las formas o los slongans puedan más que los contenidos válidos.-

     

       3.- Utilizar la inteligencia. La batalla es la batalla profunda del conocimiento.- Si la caridad inteligente, tiene que buscar las causas de la pobreza, la justicia, inteligente, debe profundizar las causas de la injusticia, para evitar la re/producción de la injusticia que se nutre de la falta de solidaridad, de la cual todos necesitamos.-

     

       4.-.- La sociedad a la cual queremos cambiar está dentro de nosotros mismos.-

 

      5.- No dejarse tentar por el dogmatismo.  Y por los ídolos que nos ponen para que adoremos, en vez de llegar a la justicia, que la sociedad necesita. Son ídolos entre otros  la deuda externa, ídolo ante cuyo altar deben sacrificarse las necesidades de la población más necesitada. Ídolo es el tabú de las privatizaciones . Ídolo es el mercado que quiere abarcar toda la actividad del hombre, confundiendo a la persona, “entendiendo”  que se es libre en un mercado “libre”, queriéndolo imponer como una trama obligatoria en el trayecto del ser humano.-

 

       6.- Evitar la ilegitimidad judicial, asumiendo todo el compromiso que el Juez y sus auxiliares (obviamente entre los que incluyo seriamente a los abogados) tienen con la sociedad. Aunque no sea delictual se puede dar la situación de ilegitimidad que implica estar encerrados en nuestro propio mundo creyéndonos autónomos, (jueces, abogados, funcionarios) viéndonos y escuchándonos nosotros mismos, independizándonos de la ciudadanía, de las necesidades de la población, único motivo de nuestro rol judicial.-

 

       7.- Ratificarnos en la esperanza. Porque el pesimismo le sirve “al alguien” que no somos nosotros.-

 

       8.- No temer al conflicto. A veces la superficialidad del análisis social nos hace preocupar más por un problema de tránsito que por un problema de desocupación. O creemos que el conflicto es algo prohibido desmereciendo toda la historia de los pobres y los trabajadores que han avanzado en su promoción, a partir del conflicto.-

 

       9.- Limitar el mercado, a lo que le es propio. Hay cuestiones no abarcables por el mercado de manera tal que éste no es absoluto.- Si la vida de las personas está fuera del comercio, también deben estarlo las condiciones necesarias para la vida, esto es salud, alimentación, trabajo, educación.-

 

       10.- Obligar al Estado. Como ciudadanos hacer cumplir al estado sus funciones de vector del Bien Común, dando por supuesto un acuerdo sobre lo que esto significa, al menos la realización de todos los miembros de la sociedad,  con igualdad de posibilidades.-.

 

       11.- Involucrarnos. Desde el juslaboralismo comprometernos en el cambio, en el servicio, en la transformación social.

 

       12.- Consensuar hacia la inclusión, fundamentalmente en sustraer del mercado los bienes metaeconómicos inescindibles de la vida misma..-

 

       13.- Trabajo y vida forman un paquete indisociable. Nunca deberíamos vernos ante la elección de perder el trabajo para ganar vida, mucho menos de perder la vida para obtener un trabajo.

 

               Y para finalizar vale la cita traída por el Dr. Manuel Candelero, (2) de Edgar Morin, el más original de los intelectuales utopistas como lo definiera Alain Touraine, quien ha delineado seis principios que nos pueden servir de orientación y apoyo en estas tareas:     

 

El principio de lo inconcebible: toda las grandes transformaciones fueron impensables antes que se produjeran.

 

El principio de lo improbable: La culminación feliz de un proceso histórico fue siempre, a priori, improbable. Y si no revisemos la historia del Derecho del Trabajo.

 

El principio del topo, que transforma el subsuelo antes que la superficie.

 

El principio del salvataje. Donde crece el peligro, crece también lo que salva.

 

Y el principio antropológico: Hemos usado solo una pequeña parte de nuestro cerebro. Todo dependerá del direccionamiento que demos a nuestra  acción personal y comunitaria, para lograr el objetivo transformador.-

 

Alimentar el derecho laboral con el  principio  vital de generación y regeneración de la esperanza. A costa de ser repetitivos, reafirmar que : El vivir crea la esperanza que hace posible vivir.

Camel Rubén Layún

Córdoba, Octubre  del 2.001

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(1) GOLEMAN, Daniel “La Inteligencia emocional” pg. 113

(2) CANDELERO Manuel  “El trabajo decente”  VII Congreso Equipo Federal del Trabajo. Catamarca, mayo 2.001

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Nuestra historia, finalidades, principios doctrina y opiniones