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EL FRACASO DE LA FLEXIBILIDAD LABORAL

 

1.- Cuando la Nación entra en otra etapa estructural de su nunca lineal historia, se hace necesario replantear todos los componentes del conglomerado social y su cuestionamiento.-  Argentina desde esta hora marcadamente importante, será un permanente cotejo de lo que es y tiene con lo que debe ser y tener.- Hora de reflexión y de acción, en todos los órdenes, porque los propios integrantes de la sociedad, la parte activa de la República, su pueblo, (que es un término más omnicomprensivo que el de “gente”), ha dicho que no aceptará más las ocurrencias erráticas del gobernante de turno o del que esté en la sala de espera.- El pueblo retoma su protagonismo, como el auditor permanente del quehacer político, social y cultural, al que se deben todas las instituciones y consecuentemente quienes están a cargo de las mismas.- Argentina ha renacido entre muchos dolores, incluso los de muerte. Y  adquiere  especial significación en su tiempo navideño, anunciante de la llegada de Quien dijo con toda claridad, que son felices y bienaventurados los que buscan primeramente la Justicia.-

2.- Y de la Justicia se trata. Siempre ó casi siempre lo primordial, en la conformación de la estructura social, es la Justicia con la que se realiza. Y todo se tendrá que ver a través de ella. Y es compleja y abundante la  temática  a revisar y requiere un necesario parcelamiento, para un análisis profundo y que permita evitar viejos o nuevos  errores.- Nosotros apenas si pretendemos afirmar, en estas líneas, el total FRACASO DE LA FLEXIBIBILIDAD LABORAL.- Fue inventada interesadamente, por los economicistas, que lograron la adhesión de los empresarios, la decisión política privatizadora, la complicidad de no pocos sindicalistas y la frívola componenda de quienes dirigían movimientos políticos populares, que traicionaron con cinismo los principios que le dieron origen.- En todo caso, quedarán salvados del compromiso ignominioso, pero no del negligente e ingenuo,  los que se dejaron deslumbrar con espejitos con marco universitario, traídos –principalmente- desde la España de los años ochenta.- De manera tal que cada Ministro de Trabajo del  gobierno supuestamente popular, le fue dando un condimento desprotectorio al trabajo, al que continúa el centenario partido, aliado al progresismo frustrante. De manera tal que unos y otros contribuyen a la primacía de lo económico y la subalternización de lo social,  para ir llegando al resultado de desocupación y precarización laboral, puntas de lanza de la pobreza, la marginalidad  y la exclusión social.-

3.- Si no hubo cinismo en las anunciadas reformas introducidas bajo la denominada flexibilidad laboral, hubo entonces,  abundante error. Con las decisiones debilitantes  del colectivo laboral y de derechos personales de los trabajadores, no se logró el  mejoramiento real del empresariado vernáculo, que también cayó en la pobreza, especialmente en sus pymes.- No se logró tampoco un mayor acceso a los bienes por parte de la sociedad, no hubo difusión sino concentración de riquezas. La mitad de la población, está debajo de la línea de la pobreza. Los datos pueden obviarse, porque son tan elocuentes que no se discuten.

En el mientras, las finanzas públicas sufrieron el deterioro que los lobbis multinacionales y banqueros lograban con la complicidad activa de todo un equipo económico, que trascendía los momentos políticos partidistas  y en su último período contó con la inercia del presidente “ausente”.-  Y miles y miles de dólares eran sacados con las maniobras bursátiles de los yupis amaestrados, al efecto.- Y creció la pobreza, pobreza dura y burlesca, porque la pobreza cuando es para la mayoría  de una determinada comunidad en beneficio de una minoría de la misma, que se enriquece, tiene el sabor amargo de la burla, de la chanza irritable. Y decreció consecuentemente la cultura del trabajo.- De manera tal que en esos dos horrores, está asimétricamente un programa a realizar.

Por una parte llevar a la economía a su valor instrumental y a su verdadero lugar a las finanzas, contribuyente de la producción y afirmar la cultura del trabajo y la protección laboral. Que cada argentino, pueda ejercer el derecho al trabajo, construir una parte de la Nación y ganarse el pan, con su trabajo, con una retribución digna. Nunca más con  el remanente de los pagos de deudas externas de dudosa legitimidad o en todo caso para nada prioritarias, ante los 53 ataúdes blancos que diariamente se preparan con otros tantos niños argentinos, que mueren por falta de comida o medicina existente y posible, como ejemplo puntualmente dramático de la situación social.-.

4.- La Constitución Nacional en su artículo 14 bis y  el reconocimiento a los Tratados internacionales nos están marcando el proyecto laboral nacional, como lo viene sosteniendo la teoría sistémica, para encontrar al derecho una salida tangible en normas y verdaderas conductas transformadoras. Leamos, como el inicio, de la lección básica su contenido y articulemos los esfuerzos para su cumplimiento, desde el  puesto en que cada uno se encuentre. El pueblo ha dicho decisivamente que  quiere llevar a cabo ese proyecto constitucional, y está decidido a no complicarse con  nadie que pretenda ignorarlo, con la excusa que sea.- Dirigentes políticos, sindicales, empresarios, en fin de la marca y de la especialidad que sean están convocados  a cumplir un proyecto laboral indispensable, para que toda la sociedad y no solo un sector salga adelante, porque las consecuencias y efectos  que tiene una reforma laboral en pro de la defensa del trabajo y de la dignidad del trabajador, tiene una influencia social estructural,  de la cual la Argentina de la década 40-50 es un testimonio indiscutible.-

5.- No valen nostalgias, ni contestatarios fundamentalistas, valen los conflictos y los esfuerzos para resolverlos, y la conducta colectiva y personal de involucrarnos para salir, con creatividad y urgencia. Ante el fracaso definitivo de la flexibilidad laboral, corresponde hacer lucir el respecto irrestricto del derecho al trabajo, y de todas las condiciones de trabajo, que van desde la retribución a la jornada y priorizan la vida y la salud. El pueblo no tolerará otro error de flexibilidad laboral y está dispuesto a hacer respetar  el valor tuitivo del trabajo, como eje del cambio imprescindible y largamente postergado.-

Camel Rubén Layún

Abogado

Córdoba, 26.12.2.001

 

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