Nuestra historia, finalidades, principios doctrina y opiniones

 

 

                                            TEORIA DEL DESARROLLO ECONOMICO II.

 

 

                             CUANDO LOS SANTOS VIENEN MARCHANDO

                                             (Y CON EL MAZO DANDO)

 

 

1. LILITA  Y OTROS "CRUZADOS".

 

                   Lilita Carrió irrumpió en la política exhibiendo, como hicieron los "Cruzados", una gran Cruz sobre el pecho. Hay otros, a su alrededor, que también se colgaron la Cruz de Cristo "por las dudas". También la llevan, y quiero creer que por otras razones, los integrantes del Episcopado que señalaron soluciones de política económica y su compañero de camino el Padre Farinello, quién dejó –con autorización del Obispo de Quilmes-- su Parroquia Quilmeña de Nuestra Señora de Luján para acometer un ensayo  en cuestiones temporales a favor de un espacio que dejaron los, digamos, "profesionales" de lo que llamamos "política".

 

2. LA HUELLA DE AMBROSIO Y DE AGUSTIN.

 

                   San Agustín anduvo por el Norte de Africa cuando ésta era del Imperio Romano, es decir, alrededor del año 400. De joven, fue lo que llamaríamos un "vago": vida disipada, fornicaciones  reiteradas y falta de rumbo claro, temas que le sacaron canas verdes a Mónica, su madre, luego declarada Santa. Demostró, "cortándose solo" que no siempre las "juntas" son malas. Prácticamente huyó de su casa sin decir nada para hacer lo que casi todos los muchachos quieren hacer, esto es, ir a la Capital del Imperio entonces dominante, Roma, porque allí era posible, como en todas las Ciudades Imperiales, encontrar "de todo", sea bueno o sea malo. Y se encontró con un amigazo, Ambrosio (luego también Santo), quién lo bautizó y lo enderezó al sacerdocio, al trabajo intelectual, y finalmente a ganarse un lugar, junto con Ambrosio, en los libros de Ciencias Políticas.

 

3. LAS "DOS CIUDADES".

 

                   Una tesis básica de Agustín es que existen dos "Ciudades", la de Dios y la de los Hombres. En la primera se debaten temas espirituales y en la segunda, los "temporales" (o "políticos") lo que no supone separación total porque ambas tienen su unidad en ciertos puntos como los morales. Esa unidad de ambas Ciudades hizo que el poder temporal de los monarcas debiera ratificarse mediante la coronación Papal porque al creerse que poder político viene de Dios lo más lógico es que lo otorgara su representante en la tierra de allí que, cuando un monarca (jefe de estado) era excluido de la comunión (de la comun-unión con la Iglesia) los súbditos se sentían relevados del juramento de obediencia al monarca y, claro, si nadie obedecía se daba la a-narquía (sin monarca) por des-legitimación. Ese fue el problema, entre otros, de Enrique VIII de Inglaterra cuando se quiso divorciar de la hermana de Isabel de Castilla al recontra-entusiasmarse con (cuando no) una francesita llamada Ana Bolena. El Papa no lo quiso divorciar y él tuvo que inventarse la Iglesia Anglicana para que lo hiciera sin excomulgarlo y así no arriesgarse a perder legitimación de ejercicio (la de origen la tenía) es decir, lo que  hoy se llama "con-senso" pues, aún hoy, si un dirigente lo pierde entra en un peligroso di-senso con sus propias bases. El mismo problema ("mutatis mutandis", es decir, "cambiando lo que hay que cambiar" sin romper la analogía) le sucedió a la guerrilla centroamericana, porque necesitaron captar sacerdotes en sus "unidades eclesiales de base" a fin de que "el pueblo" vea el apoyo legitimante de la Ciudad de Dios a la Ciudad Temporal que querían construir.

 

4. LA "CARABINA" DE AMBROSIO.

 

                   Ambrosio era "cura-político", no "cura-cura", parecidamente a las categorías en que Perón entendía a los militares: los "milicos-milicos" (a los que no apreciaba) y los "milicos-políticos" a los que, claro, dispensaba respeto. Pero además, Ambrosio advirtió de que disponía, simbólicamente por supuesto, de  una carabina 44 acompañada de un gran coraje cívico: resulta que el Emperador Romano Teodosio encontró razones políticas para "mandarse" la gracia de pasar a saqueo y cuchillo a la entonces Ciudad de Tesalónica y, por supuesto, como esas intervenciones militares son inicuas, inmorales y propias de los grandes imperios que necesariamente tienen grandes y exitosos ejércitos, simplemente usó su carabina y LO EX COMULGÓ!!!. Y entonces, en el punto en que la gente, los "comunes", los como-uno, ven que la Ciudad de Dios tiene razones para intervenir en la Ciudad Temporal, justifican aquélla y sobreviene la des-legitimación por des-obediencia del político transgresor. Resultado: Teodosio, el "the chief" del mayor imperio de la época (algo así como si hoy fuera Bush Jr.) tuvo que ir al pie de Ambrosio, ratificando en los hechos el pensamiento de Agustín y el coraje y competencias de Ambrosio que solucionaron un problemazo de la Ciudad Temporal demostrando que, efectivamente, ambas tienen puntos de contacto. Y no se crea que el caso de ésta carabina es el único. Bucéese en nuestra Historia y se encontrarán.

 

5. LOS SANTOS QUE QUIEREN MARCHAR.

 

                   Lilita dice embestir contra prácticas de políticos "non santos" y lo hace escudada en el prestigio del emblema que los Cruzados pintaban en el enorme escapulario con que cubrían su pectoral. Entiendo que al "cura-político" Farinello le alcanza el sayo. La Iglesia (o mejor dicho, el Episcopado), de acuerdo con el Clarín del 3-9-01, pág. 4 de la sección "Política", "no se queda afuera y avanza con sus propuestas" (políticas). Pidió, nada menos, que "transparencia en la política", "refundación del estado creando un seguro social para los que ocupan cargos improductivos y que deben ser cesanteados" (postuló, en lugar de "a las armas" el a-Dios a los Ñoquis), también "la integración con los países vecinos para tratar en conjunto la des-ocupación, la búsqueda de la honestidad" (del ejercicio político) y además otros etcéteras en concordancia con ese núcleo de ideas. Todo esto supone, según puedo concebirlo en lenguaje Agustiniano, como un intento de modificar o reformular la "Ciudad Temporal" pero DESDE las ideas éticas y morales de la "Ciudad de Dios". Pasándolo ahora al tráfico de nuestra época, intentar re-formular la política pero DESDE LA POLÍTICA intentando modificar la cultura de quienes la ejercen. Por eso entre sus huestes, prácticamente no hay "políticos" profesionales, dado que una cosa son "los políticos" y otra diferente "la política". Sin ésta no hay democracia, sin democracia no habrá el desarrollo al que, prácticamente, nos obliga el FMI blandiendo la carabina del infierno de la exclusión para casi todos los comunes y sus dirigentes "de a pie" (los de a caballo no pasarán penurias) y esto lo veo así porque no hay ejemplo mundial de desarrollo sostenido en el seno de comunidades no democráticas. Por ello creo que "la marcha" de los que aquí llamo "santos" resulta de una ineludible imposición de nuestra Historia porque sin cultura ética (que es la que se presume en "los santos") el desarrollo no solo seguirá siendo esquivo sino que se actuará el mundialmente inédito "des-desarrollo" que supimos estrenar, lo cual, como siempre, no sería problema si aún tuviéramos tiempo para cambiarnos la cultura a todos, pero eso si, como en todo naufragio, los políticos y los niños primero...

 

                                                        NEBLI JOSE IMPERIALE

                                                        El autor es Abogado, Periodista y Juez de Cámara emérito.

 

 

 

 

                  

                  


 

 

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